Número 10                                               Época IV                                     Octubre 2006


LIBROS
Rudimentos del lenguaje articulado

Paulín Pérez, Georgina. Rudimentos del Lenguaje Articulado , México: UNAM, 2006.

El conocimiento presentacional, consecuencia de la llamada “cultura de la imagen”, se edifica con los elementos de la particularidad de una sensación y, con estos cimientos, proyecta la individualidad del proceso comunicativo hacia nuevas perspectivas en su estudio; las cuales han diversificado las aristas que dan cuenta del proceso de la “comunicación humana”, dispersando los enfoques del hecho social.

De ahí que los diferentes conceptos que describen los procesos humanos, en general, y los que se refieren al acto comunicativo, en particular, se distancien cada vez de la esencia abstracta que los fundamenta pensando en la universalidad objetiva.

Así, en el marco de un mundo modelado en la inmediatez, donde la información, efímera y parcial, limita las posibilidades de conocer aquellos fundamentos que sustentan diversas posturas con las que se interpretan los hechos humanos, resulta interesante la propuesta de Rudimentos del Lenguaje Articulado , pues en el libro se presentan los modelos de desarrollo con los que distintos autores analizan el lenguaje, posibilitando al lector en la resolución de ejemplares paradigmáticos propios de cada estrato, asimismo, se le exponen los elementos propicios de reflexiones metalingüísticas.

En este sentido, la autora muestra la tensión histórica entre la estructura superficial y la profunda de la lengua, lo que permite afluir en concordancia/discordancia metodológica (sobre la forma, sustancia y relación de unidades mínimas).

Y, dado que los procesos comunicativos se reducen a todas aquellas posibilidades de realización que se verifican y comprueban en la materialidad perceptible de sus instrumentos, entonces el libro plantea, además, una síntesis: la presentación visual de la teoría. Así , la síntesis gráfica articula visualmente las teorías, abriendo la posibilidad de interpretación, al tiempo que integra y ordena los conceptos descriptivos.

De esta manera, a la luz de los diferentes pasajes de estos “Rudimentos”, los lectores se reencontraran con aquellos conceptos e ideas que, quizás, se hallan inmersos en lo cotidiano como formas transparentes, sin más contenido que su presencia hablada. Y, con ello, será el mismo lector quien encuentre los conceptos en dos momentos ya pensados en el contenido del libro: por un lado, al revisar los conceptos descriptivos/metodológicos; por otro, al contraponer los conceptos en una exploración práctica.

Así pues, en esta preocupación didáctico/metodológica se integró al aprendizaje, por un lado, la observación y estudio de la Huella Psíquica del Significante, ya sea aprehendida como subjetividad o como latencia del inconciente; y por otro, la posibilidad de confrontar, enlazar o complementar los otros resultados observados en los estratos del Significado como objetividad del conciente, en el estudio de la lengua en sus diversas modalidades.

Lo anterior se une a una extensa bibliografía proponiendo al estudiante de comunicación distintas alternativas de investigación. Y con ello se ofrece una oportunidad para ampliar el entendimiento del proceso de la comunicación, una posibilidad en el sendero de lo disperso trazado por la cultura fundada en los medios masivos.

Gasp , febrero, 2006


La obra de Leopoldo Cons Duarte

Leopoldo Cons nació en Ures, Sonora, en 1929. Estudió en la Universidad de Sonora. La obra de Leopoldo Cons está marcada por su infancia en su natal Sonora: el desierto, las estrellas, la cosmogonía y los rituales de los yaquis. La pintura de Cons exhibe al hombre como centro del universo, como conjunción entre tierra y cielo.

El artista encuentra en el grabado el espacio para sus inquietudes, y de su concepción de la naturaleza y de sus manos, surgen un sinnúmero de obras cargadas de magia, de mito y de pasión unidas por la belleza.


Declaración de principios

FRENTE MEXICANO DE GRUPOS TRABAJADORES DE LA CULTURA

El 5 de febrero de 1978, aniversario de la II Declaración de La Habana y cuando la lucha del pueblo nicaragüense ascendía a la ofensiva final, diversos grupos artísticos que surgieron y respondieron al ascenso de las luchas proletarias y populares en México, y que participaron críticamente en la X Bienal de los Jóvenes de París, llamaron a la celebración del Primer Encuentro de Trabajadores de la Cultura , a partir del cual quedó integrado el FRENTE MEXICANO DE GRUPOS TRABAJADORES DE LA CULTURA. Para llevar adelante planes y actividades conjuntos, decidieron fundar la declaración del recién nacido Frente en la necesidad de la solidaridad y la vinculación con los movimientos de masas populares, especialmente con la lucha del pueblo nicaragüense, asumiendo como base la posición clave de la II Declaración de La Habana : “esta gran humanidad ha dicho basta y echado a andar”.

PRINCIPIOS

Ante la necesidad de transformar las relaciones de producción del sistema capitalista y su significación ideológica-cultural, nos pronunciamos:

•  Por una producción artística y cultural cuyo compromiso con las luchas proletarias y democráticas se manifieste por la solidaridad, la vinculación y la generación de instancias concretas que esto demande.

•  Por impulsar las formas de trabajo colectivo estético-ideológicas, como la vía idónea para vulnerar el individualismo y mercantilismo impuestos por el sistema dominante y acceder a formas amplias de socialización cultural y política.

•  Por una formación teórico-práctica que habrá de materializarse en trabajos estético-ideológicos.

•  Por la recuperación del control de los medios de producción, reproducción y circulación de nuestro trabajo.

Asumimos como nuestras las luchas de los trabajadores del campo y la ciudad, contra la explotación del capital nacional e internacional y por la construcción del socialismo, sobre la base de considerar que es la única vía de liberación en la actual fase del imperialismo, del tránsito al socialismo y de la específica crisis del capitalismo monopolista de Estado en México. Consideramos que, como trabajadores de la cultura, las necesidades del imperialismo tienden a asimilar nuestro trabajo a la búsqueda de explotación máxima, lo que exige la defensa de nuestras posiciones para procurar una tendencia orgánicamente integrada a la vanguardia del proletariado, pasando así a una fase superior de organización. Estas posiciones serán precisadas y concretadas en las prácticas futuras del Frente Mexicano de Grupos Trabajadores de la Cultura.

México, D.F., 5 de febrero de 1978