Número 11                                              Época IV                                    Mayo 2007


SECCIÓN INTERNACIONAL

Los migrantes se organizan bi-nacional y
regionalmente en defensa de sus derechos

Juan Manuel Sandoval Palacios *

Los flujos migratorios internos e internacionales siguen y seguirán incrementándose en todo el mundo, pero en situaciones cada vez más difíciles para los trabajadores, yen particular para los que buscan insertarse en los mercados laborales de Estados Unidos y Europa donde se establecen medidas legales cada vez más restrictivas, racistas y discriminatorias para los extranjeros. Reconociendo esto, las organizaciones de derechos de los inmigrantes en los dos continentes están dando importantes pasos para enfrentar las dimensiones internacionales de la migración.

En el caso del Continente Americano, diversas organizaciones entre las cuales se encuentra la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio (RMALC) y redes de Canadá y Estados Unidos, plantean que se requiere que la dimensión migratoria sea considerada con todos los derechos laborales plenos de los trabajadores dentro de la urgente renegociación del TLCAN y de otros tratados firmados o en negociación.

En esta perspectiva, una delegación de representantes de organizaciones de centroamericanos residentes en Estados Unidos, encabezados por EnlacesAmerica de
Chicago (CONGUATE de Miami; Agencia Guatemalteca para la Unidad y la Información de Miami; Red Salvadoreña Americana de Houston y Coalición Garifona del Bronx en New York) viajaron a Guatemala el 12 de mayo de 2003 para dar a conocer su postura frente a la integración económica de sus países con Estados Unidos, al Representante de Comercio de Estados Unidos y a las delegaciones de los Ministerios de economía centroamericanos reunidos para la Cuarta Ronda de negociaciones hacia un Tratado de Libre Comercio Estados Unidos- Centroamérica (CAFT A). Los inmigrantes centroamericanos se han empezado a organizar con el fin de pedir que tanto los gobiernos de sus países como el de su residencia consideren sus necesidades en el marco de una reformulación de la relación económica entre dichos países. En este documento se apunta, entre otras cuestiones:

"Que las políticas agrícolas apoyen y promuevan el sector rural y que eviten el desplazamiento que han sufrido los pequeños productores en México después de casi diez años de NAFTA. En ausencia de un plan integral de desarrollo, y sin un acuerdo adecuado para el libre movimiento de la fuerza laboral, el futuro de las familias que podrían ser desplazadas por los cambios en el campo es sumamente preocupante." (Chacón, 2003).

Enlaces América también ha comenzado a extender sus relaciones con organizaciones de América del Sur, y ha participado en diferentes reuniones, entre otras, la de Ministros de Economía para negociar el ALCA en octubre de 2002 en Quito, Ecuador; el III Foro Social Mundial, en Porto Alegre, en enero de 2003; y en la del Foro Social de las Américas en julio de 2004 en Quito, Ecuador, donde se propuso la realización de una Cumbre de Migrantes durante el V Foro Social Mundial en Porto Alegre en enero de 2005 (http://www.enlacesamerica.org)

Pero para que los derechos de estos trabajadores no puedan ser violados por ninguna de las partes, como está sucediendo con la violación de algunos aspectos del TLCAN, es necesario exigir a Estados Unidos –mediante presiones diversas- que firmen y ratifiquen la Convención Internacional de las Naciones Unidas sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familias, la cual entró en vigor en julio de 2003, y aún así, sólo podrá ser aplicada en los países que la ratifiquen. A partir de 1998 se inició una campaña en diversos países para exigir la firma y ratificación de dicha Convención por parte de los gobiernos de este continente. En México y Centroamérica la campaña la encabezó una red de organizaciones de derechos de los migrantes, las cuales, por medio de sus Mesas Nacionales de Migración lograron tal objetivo. El gobierno de México la ratificó pero con ciertas reservas, y el gobierno de Guatemala fue uno de los más recientes. En Estados Unidos la National Network for Immigrant and Refugee Rights (NNIRR) conformada por diversas organizaciones pro-inmigrantes en todo el territorio estadounidense, encabeza la campaña para que el gobierno de la Unión Americana firme y ratifique dicha Convención.

Para dar respuesta a la creación de la Conferencia Regional sobre Migraciones (conformada en mayo de 1996 por 10 países de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, bajo la hegemonía estadounidense que impulsa la regionalización de sus políticas de inmigración a través de mecanismos como esta instancia), diversas organizaciones de México y Estados Unidos, encabezadas por Heartland Alliance, de Chicago, y la Academia Mexicana de Derechos Humanos convocaron a una reunión paralela. Entre las organizaciones estadounidenses participantes estuvieron: American Immigration Lawyers Association, Lutheran Immigrant and Refugee Services y American Friends Service Committee; por el lado mexicano estuvieron entre otras, la Coalición pro-Defensa del Migrante, el Centro de Estudios Fronterizos y de Derechos humanos de Reynosa y Sin Fronteras. Estas organizaciones junto con colegas de la Asociación Regional) para las Migraciones Forzadas, principalmente de Centroamérica, y el Canadian Council for Refugees, han mantenido una presencia constante a fin de tratar de e incidir en las reuniones viceministeriales de la Conferencia Regional de Migración. Los representantes de organizaciones mexicanas y estadounidenses constituyeron formalmente la Mexico-U.S Advocates Network en una reunión en Chicago en el mes de mayo de 1997, la cual desde la reunión en Washington, D. C. en 2000 se denominó la Red Regional de Organizaciones Civiles para las Migraciones.

Han publicado y distribuido en cada Conferencia Regional de Migración, una declaración conjunta como reacción a los avances del Plan de Acción gubernamental, en la que presentan sus propuestas y recomendaciones. Recientemente participaron con otras organizaciones sociales y de derechos humanos de diversos países del Continente en una Coalición formada para participar en la Conferencia Especial sobre Seguridad Hemisférica, organizada por el Consejo de Seguridad Hemisférica de la OEA en la Ciudad de México, los días 27 y 28 de octubre de 2003, y en la cual esta coalición presentó un pronunciamiento. La Red Regional de Migración presentó también un documento sobre la problemática de los migrantes y la seguridad nacional.
Frente a la Cumbre de las Américas que promueve la creación de ALCA, organizaciones de diverso tipo a lo largo y ancho del Continente se han organizado en la Alianza Social Continental para plantear alternativas de integración desde abajo, desde "los pueblos de las Américas" y han realizado Cumbres paralelas a las de los ministros. Desde 1998 cuando se realizó la Primera Cumbre de los Pueblos, se impulsó la elaboración de una propuesta alternativa de integración, plasmada en un documento denominado Alternativa para las Américas, el cual ha sido enriquecido por una gran cantidad de organizaciones, discutido ampliamente y presentado en diversos foros (por ejemplo durante la realización de las reuniones I, II y III del Foro Social Mundial, realizadas en Porto Alegre, Brasil). En este documento se incluye un capítulo dedicado a la migración laboral, y se puede consultar ya la tercera versión en la página de internet de la Alianza Social Continental (www.asc-hsa.org) en cuatro idiomas (español, francés, inglés y portugués).

Durante las reuniones del Foro Social Mundial II y III, se realizaron varios seminarios y paneles sobre migración laboral. Por ejemplo, durante el Tercer Foro (enero-febrero de 2003), la Red de Mujeres Migrantes en Argentina compuesta por organizaciones de mujeres de Ecuador, Bolivia, Perú y Paraguay; llevó a cabo un taller para mostrar los objetivos y avances de su red; el Transnational Institute (de Amsterdam) organizó un seminario sobre migraciones laborales transnacionales con representantes de redes y sindicatos de Corea, Filipinas, Inglaterra, México (donde participó el autor de este ensayo en representación de la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio) y otros países; también la red EnlacesAmerica realizó un taller con la participación de diversas organizaciones de migrantes residentes en Estados Unidos; y las organizaciones que impulsan la Campaña ProAmnistía para los indocumentados en Estados Unidos también llevaron a cabo un encuentro para informar de sus objetivos e invitar a organizaciones del continente a apoyar esta campaña.

Esta misma red ya había participado en la reunión de organizaciones sociales celebrada en octubre-noviembre de 2002 en Quito, Ecuador, de forma paralela a la reunión de ministros del continente para hacer avanzar el ALCA, donde también participó la Alianza Social Continental, y donde se llevó a cabo un taller sobre migraciones laborales, estableciéndose vínculos entre organizaciones de diversos países de América del Sur. En esta misma ciudad, durante el Primer Encuentro Sudamericano de la Sociedad Civil sobre Migraciones, realizada entre el 14 y 16 de agosto de 2002, se creó la Red Sudamericana para Defender a Migrantes, Refugiados/as y Desplazados/as. Durante la reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC) llevada a cabo en septiembre de 2003 en la Ciudad de Cancún en el sureste mexicano, la cual fracasó en gran medida gracias a las movilizaciones de diversos sectores sociales organizados y a la oposición del Grupo de los 21 que surgió en ese mismo sitio, encabezado por Brasil, que se negó a aceptar las posiciones de la naciones más ricas respecto de los subsidios agrícolas que se aplican en esos países, representantes de organizaciones proinmigrantes como la National Network for Immigrant and Refugee Rights, la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio, la Mesa Salvadoreña de Migración y otras realizaron un foro sobre los derechos de los trabajadores migrantes frente al libre comercio.

Por su parte, las organizaciones proinmigrantes en Estados Unidos han redoblado sus esfuerzos después del11 de septiembre de 2001 a favor de los derechos de los migrantes, principalmente los indocumentados, reforzando campañas que ya existían desde antes de esta fecha para exigir la legalización de los mismos. A mediados de 2003 muchas de estas organizaciones, principalmente sindicatos afiliados a la AFL-CIO, la central obrera más grande de ese país, se unieron a la iniciativa del Hotel Employees and Restaurant Employees Internacional Union (HERE) para movilizar a miles de personas a lo largo y ancho del país y poner nuevamente la agenda de los derechos de los inmigrantes en primera página. Esta iniciativa, la cual fue inmediatamente apoyada por otros sindicatos como LIUNA, SEIU, UFCW, UNITE y UFW, además de organizaciones de diverso tipo que se fueron uniendo a ella, fue denominada Immigrant Workers Freedom Rides, y fue creada en base a la historia del movimiento de los afroamericanos por sus derechos civiles iniciado en los 1960s (Reyes, 2003).

Esta campaña movilizó a miles de migrantes en todo el país. La campaña el 20 de septiembre de 2003 de 10 ciudades (Seattle and Pórtland, San Francisco, Los Angeles, Las Vegas, Houston, Minneapolis, Chicago, Miami y Boston) con caravanas de activistas, sindicalistas, trabajadores migrantes, recorriendo todo el territorio estadounidense para llegar en los primeros días de octubre para exigir al presidente Bush y a los miembros del Congreso el apoyo para los derechos de los migrantes (Portillo, entrevista, octubre 2003 y comunicación personal, junio de 2004. Para información sobre rutas, calendario y noticias véase la página web de este movimiento en www.iwfr.org)

La actitud proinmigrante tomada por los sindicatos afiliados a la AFL-CIO se debía, en gran medida, a que en las últimas dos décadas, pero principalmente en la última, el sindicalismo estadounidense ha venido creciendo gracias a los trabajadores migrantes muchos de ellos indocumentados (Grieco, 2004b).

El avance de muchos cuadros medios sindicalistas de origen latinoamericano principalmente mexicanos-, junto con fuerzas progresistas dentro de los grandes sindicatos, llevó a un cambio democrático en el liderazgode la central, nombrando a John Sweeney como su presidente. El mismo sindicato de donde proviene Sweeney, de trabajadores de servicios, empleados públicos y de salud (Service and Employees Internacional Union-SEIU), y que cuenta con 1 millón 300 mil miembros actualmente, es uno de los que más crecieron en la última década (unos 300, 000 trabajadores) principalmente a partir de los inmigrantes, muchos de ellos indocumentados.

El SEIU, junto con otros sindicatos como el de empleados de hoteles y restaurantes (Hotel Employees and Restaurant Employees International Union-HERE, Local 11), impulsaron la resolución de la AFL-CIO en febrero de 2000 para exigir la legalización a más de 6 millones de indocumentados en Estados Unidos, habiendo logrado establecer alianzas con la Iglesia Católica y las comunidades de inmigrantes, principalmente mexicanos. A partir de 1997, Sweeny ha venido impulsando campañas dentro de esta central obrera para que sus sindicatos dediquen el 20% de su presupuesto a la organización de los trabajadores inmigrantes (con y sin documentos), quienes han respondido muy favorablemente a ello. Algunos de estos sindicatos, como el SEIU, HERE, el de los carpinteros y el de los acereros, han dedicado hasta el 50 % de su presupuesto a estas actividades (Barragán, 2002).

En el caso de las organizaciones en defensa de los trabajadores de la industria maquiladora, como el de la Coalición Pro Justicia en la Maquila, conformada por organizaciones sindicales, religiosas, sociales y otras, de Canadá, Estados Unidos y México, en su reunión anual celebrada en Ouerétaro del 9 al 13 de julio de 2003 (Coalition for Justice in the Maquiladoras, 2003), y donde se renovó su mesa directiva, se acordó establecer más vínculos con organizaciones sindicales y proinmigrantes en los tres países, para avanzar la defensa de los trabajadores y trabajadoras de las maquilas y de los migrantes laborales. Uno de los puntos de análisis y discusión de la asamblea fue precisamente el de la migración y las maquiladoras, ahí se planteó por parte del autor de este ensayo (quien participó como ponente en representación de la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio) que la lucha de los trabajadores y trabajadoras de las maquiladoras y de los migrantes laborales es la misma, por ser ambos sectores parte de la misma reserva laboral internacional del capital norteamericano.

Respecto a los migrantes latinoamericanos en Europa, por tratarse de una migración bastante joven (a partir de la décadas de los 1990s), las experiencias organizativas son aún incipientes y las dificultades y contradicciones muy grandes. Sin embargo existen esfuerzos importantes por parte de organizaciones proinmigrantes que han apoyado las luchas de los "Sans Papiers" (en Francia, Bélgica, España y otros países), pero que no hacen distinción del origen de los inmigrantes. En julio de 2004, por ejemplo, la Coordinación Contra las Redadas, las Expulsiones y por la Regularización (CRER) de Bélgica, dio a conocer una declaración en Bruselas, en la que se plantea, entre otras cosas, que

"En estos últimos meses la CREER ha seguido trabajando y aportando a la construcción de un movimiento Sin papeles nacional e Internacionalista con identidad propia. Estos esfuerzos merecen ser compartidos con el fin de visualizar las perspectivas, tanto de ;nuestra organización como de todas aquellas que se identifican con la Legítima y Digna Lucha por el Respeto de los Derechos Humanos y la Regularización de todos los Sin Papeles. Como resultado de nuestro análisis queremos señalar algunos puntos que nos parece necesario entregar:

Existen enormes contradicciones dentro de las comunidades a las cuales dirigimos nuestro trabajo, siendo estos los principales sujetos llamados a organizarse y reaccionar, hoy vemos, justamente, que son los primeros en estar ausentes. Esas dificultades no serán superadas si estas comunidades no asumen sus responsabilidades.

La famosa Regularización pasada para muchos fue un regalo caído del cielo, pocos hablan de cómo esta se fue construyendo, de cómo la lucha decidida de los Sin Papeles y la solidaridad de ese momento fue ganando terreno a duras penas: Iglesias y edificios públicos fueron tomados, Huelgas de Hambre, Manifestaciones y acciones de fuerza, concluyendo con el asesinato de Semira Adamu, una joven Africana que al momento de ser Expulsada muere asfixiada por el cojín que los policías utilizaron para callarla. Así de duro y con un alto precio a pagar se logró que alrededor de 40 000 mil (sic) personas fueran reconocidas y tuvieran sus papeles legalizados.

Sólo de esta forma se conquistaran los derechos sociales y políticos, los que crean que este gobierno u otro de Europa regalará los papeles gratuitamente se equivoca, y seguirá esperando mucho tiempo, posiblemente hasta que lo detengan y lo Expulsen sin siquiera haber intentado luchar por sus papeles.

(...) Lamentablemente estos factores no ayudan en nada a la construcción de este movimiento, hemos visto como en España, Francia y Holanda los grupos se organizan, superando sus diferencias logran movilizar a las comunidades Sin papeles y la solidaridad trabajadora en torno a ellos llevando a la luz del día la lucha por la Regularización y poniendo sobre la mesa de negociaciones lo que de a poco va generando confianza y futuras conquistas.

No podemos decir lo mismo aquí en Bélgica y en esto pensamos que la responsabilidad no recae solamente en los Sin Papeles sino en cada uno de nosotros, de la clase trabajadora, del mundo político de Izquierda y el mundo Asociativo (...) SUB TERRA a.s.b.l. Project de Auto gestion, Soutien".

Si bien ya existen organizaciones de migrantes latinoamericanos en diferentes países de la Unión Europea, éstas se han enfocado en la lucha por regularizar su estatuto migratorio, y por la defensa de sus derechos humanos y culturales, como en otros períodos anteriores lo han hecho otros inmigrantes (Véase por ejemplo el capítulo 6 "The Collective Organizations of Migrants" del libro de Soysal, 1994). Y, aún, como en el caso de los trabajadores españoles emigrantes en Europa, éstos se organizaron para defender sus derechos laborales manteniendo vínculos estrechos con organizaciones sociales y sindicales en España. El Partido Comunista Español tenía una política muy definida de organización y defensa de los derechos de los emigrantes. En las resoluciones del Noveno Congreso del partido Comunista de España, realizado del 19 al 23 de abril de 1978, se planteaba:

"La emigración trabajadora constituye una parte considerable del proletariado español, con problemas propios, específicos, en su condición de ciudadanos españoles y de trabajadores, y como minoría étnica y cultural en los países de acogida.

Las organizaciones del PCE en la emigración surgen en 1939, con el exilio de más de medio millón de españoles. Desde el primer momento se incorporaron y fundieron en sus filas emigrados políticos y trabajadores emigrados por motivos económicos, para la lucha común por el restablecimiento de la democracia en nuestro país y por la conquista de los derechos sociales, culturales, políticos y ciudadanos de los emigrantes.

(...) La política de emigración del PCE está orientada a la obtención de condiciones favorables para el retorno a su país o región de los emigrantes que lo deseen, así como a la promoción y defensa de los derechos e intereses legítimos de los trabajadores españoles en el extranjero, y de los familiares a su cargo, a fin de lograr su equiparación con los ciudadanos de los países de inmigración, incluidos los derechos políticos y ciudadanos en el respeto de su propia nacionalidad.

(...) El PCE considera deber del Estado español prestar asistencia y protección a los derechos de los emigrantes españoles, al fomento de sus vínculos con la cultura y la política del país (pp. 149-151).

Ya para los 1970s, la organización de los españoles emigrados era muy extensa en Europa (Alemania, Francia, Holanda, Suiza, Reino Unido, Bélgica, Dinamarca, Luxemburgo), y a partir de la llamada Transición (después de la muerte de Francisco Franco en 1975), las asociaciones decidieron organizar un congreso, cuyos trabajos preparatorios se iniciaron en 1976, recibiendo un impulso definitivo en 1979 cuando el gobierno decide participar activamente en el proceso preparatorio. Previo al Primer Congreso Democrático de Asociaciones de Trabajadores Españoles Emigrantes en Europa, se celebraron congresos nacionales en Alemania, Andorra, Bélgica, Francia, Holanda, Luxemburgo, Reino Unido, Suecia y Suiza, de donde salieron los delegados participantes en el Congreso de Palma de Mallorca, donde se trataron temas sobre política en los países de residencia, educación, cultura, juventud, política de emigración del Estado Español, política asistencial española en el exterior, las Asociaciones de emigrantes, instancias de representación y participación ante la Administración española, situaciones especiales de discriminación en la emigración y la Ley de Emigración (I Congreso Democrático de Asociaciones de Trabajadores Españoles Emigrantes en Europa, 1982.)

Recientemente, 2003, se realizó en Palma de Mallorca otra reunión de organizaciones de migrantes en Europa, incluyendo latinoamericanos, para tratar de avanzar en la defensa de sus derechos.

Los vínculos organizativos de los migrantes latinoamericanos en Europa con sus países de origen es aún muy incipiente. Los migrantes ecuatorianos, que encabezan la diáspora latinoamericana en Europa, están haciendo algunos esfuerzos para establecer redes entre ambos continentes. En noviembre de 2003 se realizó un seminario internacional en Quito, Ecuador, sobre la problemática de la migración ecuatoriana, intitulado "Migración: Una realidad con futuro. Este evento fue organizado por instituciones académicas (Pontificia Universidad Católica), religiosas (Cáritas Española) y sociales (CINDES de Ecuador y Plan Migración, Comunicación y Desarrollo de España). En este evento participaron académicos mexicanos (entre ellos el autor de este ensayo) para compartir las experiencias de los mexicanos y latinoamericanos que emigran a Estados Unidos, académicos ecuatorianos y españoles, y miembros de organizaciones sociales interesados en promover la creación de redes y proyectos para los migrantes (Hidalgo, 2004).

Los migrantes ecuatorianos, que encabezan la diáspora latinoamericana en Europa, están haciendo algunos esfuerzos para establecer redes entre ambos continentes. El Comité Andino de Servicios, filial de American Friends Service Committee en Quito, fundador y promotor del Taller Nacional de Migracion en el Ecuador, ha acompañado muy de cerca el trabajo de Rumiñahui Asociación de Migrantes Ecuatorianos en España y Estados Unidos.

Ponencia presentada en el Seminario: "Estrategia Global de la ICM. Su implementación en América Latina y el Caribe", organizado por la Internacional de Trabajadores de la Industria de la Construcción y la Madera, ICM, y la Representación en México de la Fundación Friedrich Ebert, FES, el 18 de octubre de 2006, en la Cd. De México.

 * Coordinador General del Seminario Permanente de Estudios Chicanos y de Fronteras, Dirección de Etnología y Antropología Social del Instituto Nacional de Antropología e Historia, México.