Número 11                                              Época IV                                    Mayo 2007


ARTE-CULTURA

Análisis de la obra de Franz Boas

Algo que llama la atención de Boas es precisamente su discurso antirracista y de la igualdad en la condición humana; éste, con probabilidad, se debió a su condición como judío (1) en un momento histórico en la que su grupo era perseguido en la Alemania nazi para su aniquilación.

Eria Leticia Bojórquez Gómez *

Franz Boas y sus antecesores

Franz Boas (1858-1942), al igual que otros científicos de su tiempo, no comenzó siendo antropólogo. Alemán de nacimiento y criado bajo la religión judía (2), se formó en las ciencias exactas –matemáticas–, para doctorarse en el área de la física en 1881; gracias a sus estudios y a su curiosidad científica siguió su análisis en el área de la geografía –de la cual ya tenía nociones previas– siguiendo a su viejo profesor Theobald Fischer. Éste encaminó a Boas por los debates de los geógrafos de ése momento quienes consideraban que se tenía que analizar la experiencia subjetiva y el mundo objetivo; la disertación de los geógrafos se enfocaba en las causas de la evolución cultural bajo dos corrientes teóricas principales:

1. El ambiente físico como determinante de dicha evolución –Ratzel–;
2. La difusión de ideas mediante la migración del hombre.

Para 1883 se lanza en un viaje exploratorio por la tierra de Baffin, en el cual quería demostrar su hipótesis sobre el efecto del entorno físico ártico en el Inuit, mejor conocido con el nombre de Esquimal. En 1885, comienza a trabajar de manera más formal con el antropólogo físico Rudolf Virchow·(3), y el etnólogo Adolf Bastian en el Museo Real de Etnología en Berlín –aunque ya había trabajado sus teorías con el primero desde dos años antes–. Con sus resultados, y ya de regreso en Alemania, defiende su tesis en 1886; sin embargo, su estancia y sus experiencias durante ésta expedición dejaron una curiosidad latente por comprender la cultura en sí de dicho grupo étnico. La formación antropológica de Boas llegó de varias partes, pero éste trabajo se enfocará de manera principal a Virchow, Waitz y Bastian.

Theodor Waitz y Adolf Bastian provienen de la tradición de la antropología alemana Humboldtiana. El primero sigue a Wilhelm von Humboldt bajo la corriente teórica Geisteswissenschaftler o científico humanista, por lo que era un filólogo especializado. Por su parte, Bastian sigue la corriente teórica de Alexander von Humboldt, por lo que es un Naturwissenschaftler o científico especializado en las ciencias con entrenamiento en medicina y ciencias naturales. Waitz se encontraba en desacuerdo con todos aquellos científicos, con ideas etnocéntricas, que consideraban verdadera la idea de las diferencias raciales y mentales de los diferentes grupos humanos donde los grupos indo-europeos prevalecían sobre los demás. De igual manera, consideraba que no existía ningún grupo falto de cultura, por lo que toda idea egocéntrica esta basada en subjetivismos; por tanto, los rasgos físicos, así como la capacidad intelectual son dos cosas desasociadas entre sí, esto es, la raza no se encuentra de ninguna manera relacionada al logro cultural.

[Waitz] Insisting that the cognitive diversity of humans was the product of historico-psychological processes rather that a reflection of psysiological dissimilarities, Waitz rejected any innate racial hierarchy in cultural achievement […] But while the basic abilities of humans were alike, every cultural situation was the product of the unique historical processes that had shaped it […] (Bunzl, 1996: 46).

Fue su utilización del término cultura en un sentido humanístico lo que llevó a que Boas lo comenzara a utilizar de la misma manera; así, parafraseando a Bunzl, dicho término designó toda acumulación de logros mentales en un individuo, aceptando una distinción entre la naturaleza humana y la cultura humana. Ello con la insistencia de Waitz de que cada sociedad tenía su posición única.

Bastian mantiene similitudes ante Waitz en su visión teórica, solo que lo hace a partir de una visión de la historia natural y la filología. Bastian considera que las naciones colonialistas están desapareciendo el estilo de vida de las diferentes poblaciones indígenas tal y como se le conocía antes de la llegada del colonizador, es por ello que había que recabar una gran información de artefactos y datos de su producción cultural –“[…] artes, mitos, creencias religiosas, lingüística, o descripciones del sistema político y económico” (Bunzl, 1996: 51). Con esto se podría hacer una compilación de objetos y datos que llenarían los museos y servirían para que las futuras generaciones conocieran los pueblos posiblemente desaparecidos.

Bastian era un fiel defensor de lo que llamaba la unidad psíquica de la humanidad, según la cual afirmaba que todo ser humano tiene la misma capacidad intelectual, independientemente de su “raza”, por tanto, cualquier variación en las creencias y las costumbres eran producto de la historia individual del grupo analizado, idea que es percibida en Boas desde su trabajo de campo en las tierras Baffin.

Las ideas de éstos tres profesores causaron gran impacto en Boas, quien deja de lado las “ciencias duras” para dedicarse por completo al análisis de la cultura humana adoptando y adaptando éstas teorías a su propia visión del mundo, tratando de dejar atrás la percepción de sus antecesores para crear una teoría propia que, años después, será conocida como la antropología cultural.

El Franz Boas como antropólogo

Algo que llama la atención de Boas es precisamente su discurso antirracista y de la igualdad en la condición humana; éste, con probabilidad, se deba precisamente a su condición como judío (4) en un momento histórico en la que su grupo era perseguido en la Alemania nazi para su aniquilación. Su discurso también denota un antinacionalismo; el Volksgeist o carácter nacional, era una idea que rechazaba puesto que ella podía provocar ideas etnocéntricas –tan características en los países europeos, especialmente en los colonizadores-.

En su colección de conferencias realizadas en la Universidad Nacional de México en el año de 1911 y compiladas en un libro editado por la Universidad Autónoma de Querétaro bajo el título Curso de antropología general, Boas da muestra de su carácter teórico y metodológico obtenido bajo la influencia de Virchow, Waitz y Bastian. Una muestra de ello se encuentra en su defensa por la utilización del trabajo de campo, el cual consistía –y lo sigue siendo– en ir directamente a la fuente de la información o fuente primaria, esto es, ir directamente con el grupo a estudiar ya que antes de que se instaurara éste método –que caracteriza a la antropología– (5), los científicos sociales se basaban en los datos de los viajeros y misioneros, por lo que era fácil caer en percepciones erróneas de los diferentes grupos vistos; de aquí se entiende el porqué de que se considerara a ciertas sociedades como inferiores a otras.

Así, Boas pudo sacar las conjeturas de que no existían razas superiores ni inferiores y de que su desarrollo se debía, explícitamente al medio ambiente en el cual se desarrollaron.

¿Cuál es, pues, la diferencia que hay entre la civilización del Viejo y la del Nuevo Mundo? En el fondo sólo de tiempo. Una alcanzó cierto grado tres o cuatro mil años antes que la otra.

Aunque se le ha dado mucha importancia a la rapidez del desarrollo del Viejo Mundo, creo que eso no prueba la mayor aptitud de la raza, sino que es debido enteramente a la suerte (Boas, 1991: 11).

Ahora, si observamos bien ésta cita podemos darnos cuenta de que en ése momento no se tenía el conocimiento que ahora tenemos sobre las culturas prehispánicas en América, de haberlo tenido, estoy casi segura que no pensaría que existía una diferencia en el conocimiento científico y tecnológico entre ambos mundos, pero repito que ese es un desconocimiento de la época y no una critica a Boas. Éste consideraba toda diferencia en los seres humanos, tanto física como psíquica, como consecuencia del medio en el que se desarrollaba su vida.

Se ve claramente que […] estamos comparando grupos del mismo origen, pero que viven bajo condiciones económicas y sociales muy distintas, y en medios muy diferentes. Si encontráramos diferencias, se deben directa o indirectamente al medio en que viven (Boas, 1991: 22).

Es de ésta manera, y como conclusión, que se puede decir que Boas creó toda una institución a través de sus estudios, su análisis, sus escritos y por medio de sus alumnos de doctorado en la Universidad de Columbia; éstos mantuvieron el método del trabajo de campo intensivo, la importancia en el estudio y conocimiento de la lengua del grupo con el cual se trabaja para comprender la cosmovisión de dicho grupo a través de la lengua y la misma corriente teórica antirracista de su maestro, especialmente observable en Margaret Mead, Ruth Benedict y Edward Sapir –fundadores de la escuela de cultura y personalidad-, entre otros.

* Licenciada en Antropología Social, egresada de la Universidad de Quintana Roo, campus Chetumal.

Notas
1. A pesar de que él no ejercía de matera ortodoxa la religión de sus padres –debido a que éstos eran intelectuales y tampoco la ejercian de ésta forma- y que, según Barfield, no se percibía así mismo como judío.
2. Algo a tomar en cuenta si consideramos la época en la que vivió puesto que logró ver el apogeo del III Reich, movimiento encabezado por Adolf Hitler promotor del asesinato de millones de judíos durante el mandato de éste último. Dicho periodo culmina al terminar la II Guerra Mundial –desencadenando el suicidio de Hitler-.
3. Ocupado en el análisis de las ideas evolucionistas de Darwin y, mas tarde con las de Mendel, entre las que hacía serias oposiciones.
4. A pesar de que él no ejercía de matera ortodoxa la religión de sus padres –debido a que éstos eran intelectuales y tampoco la ejercian de ésta forma– y que, según Barfield, no se percibía así mismo como judío.
5. El ir directamente con la fuente de información no “se lo sacó de la manga” Boas, hay que recordar que antes que él lo utilizó Bastian, quien a su vez lo toma de Alexander von Humboldt.

Bibliografía

Barfield, Thomas (ed.). Diccionario de Antropología, Siglo XXI editores, 2000.
Benedict, Ruth. El hombre y la cultura. Investigación sobre los orígenes de la civilización contemporánea, Edhasa, Barcelona, 1971.
Boas, Franz. Curso de antropología general, Colección Antropología, Serie Humanidades, Universidad Autónoma de Querétaro, 1991.
Bunzl, Matti. “Franz Boas and the Humboldtian tradition”, en: Stocking Jr., George W. (ed.). Volksgeist as method and ethic history of anthropology, Vol. 8, The University of Wisconsin Press, U.S.A., 1996.