Número 21                                         Época IV                       enero-marzo 2012


PRESENTACIÓN

La presente edición de Foro Universitario marca el final de una etapa más de esta revista, que ha alcanzado cuatro épocas desde su surgimiento en los años 70 del pasado siglo. Durante sus últimos cinco números tomó la calidad de ser vocero del Sector Académico del STUNAM, con el objetivo de abrir espacios para la expresión política y especializada de los profesores de la Universidad, así como documentar y dejar testimonio de la lucha de los investigadores y docentes universitarios por sus reivindicaciones labores y profesionales.

Incluye este número el artículo del doctor Marcos Rodolfo Bonilla González, “Reforma laboral 1982-2010”, donde hace un análisis histórico comparativo sobre los esbozos de propuestas o los proyectos que han tratado de ingresar a la Cámara de Diputados para ser discutidos y, en su caso, dictaminados, en torno al controvertido tema de la “Reforma Laboral”.

Enel gobierno de Miguel de la Madrid, sin recurrir a ninguna reforma legal, el mundo laboral de México vivió cambios muy drásticos y profundos; se transformaron de tajo las relaciones obrero-patronales. En el sexenio de Carlos Salinas de Gortari se formularon propuestas para reformar la Ley Federal del Trabajo, pero finalmente no se llegó a un acuerdo y el ejecutivo dejó suspendida la iniciativa en 1991.

Durante el gobierno de Ernesto Zedillo, en 1995, el PAN presentó una iniciativa de reforma a la legislación laboral; por su parte, Zedillo promovió tres reformas en el campo laboral, que no se impusieron. Vicente Fox intentó reformar la legislación laboral, sin lograrlo por falta de acuerdos políticos y laborales con los representantes del sector obrero.

La actual propuesta sobre la reforma laboral sólo beneficia a los capitalistas dueños de empresas mediante políticas que intentan establecer una nueva cultura laboral acorde con el modelo neoliberal imperante en México.

A continuación viene el artículo “SNTE-PANAL: La educación básica, ¡a remate! Corporativismo y ‘charrismo’”, por César H. Espinosa, que hace una amplia exposición sobre el movimiento gremial en la Secretaría de Educación Pública, finalmente bajo el control de la lideresa Elba Esther Gordillo y el partido-palero –el PANAL– que creó para su alianza con Felipe Calderón, primero, y en este 2012 con el PRI para asegurar su regreso a Los Pinos.

El artículo “El 68 mexicano y el impacto en la prensa escrita”, por José René Rivas Ontiveros, nos presenta un panorama acerca de cómo desde el “antiguo régimen” (priísmo) se imponía la represión y la cooptación sobre los medios masivos; en las últimas dos décadas, la prensa escrita ha logrado romper con la sujeción al yugo oficial, pero no así la TV y radio, que ahora incluso se aprestan a tener un candidato a su gusto (E.P.N.) y ejercer el poder bajo su nombre.

Aparece también una reseña histórica sobre la gesta que tuvo lugar en la actualmente Benemérita Universidad Autónoma de Puebla a principios de los años 60, por Gloria A. Tirado Villegas, ilustrando la extrema polarización surgida a principios de esa década entre la ultraderecha impulsada por la jerarquía católica y los estudiantes y profesores de izquierda, lo que preludiaría el movimiento de 1968.

En la SECCIÓN ACADÉMICA se incluye un artículo en torno a La necesidad de una alfabetización hipermedial, que abarque a las nuevas generaciones de estudiantes y los millones de internautas en el país, para evitar quedar envueltos por las adicciones y necesidades artificiosas que tiende a traer consigo el uso de las TIC (Tecnologías de la Comunicación y la Información), suscrito por Rafael Ahumada Barajas.

Asimismo, el profesor y editor en el STUNAM de una publicación de divulgación científica, J. César Domínguez G., se refiere al impacto de las nuevas tecnologías en la experiencia docente, en su artículo “La tecnología: un factor que modifica planes de estudio de matemáticas”.
 
La edición contiene en la sección Foro Histórico un artículo sobre “El porqué surgió el Centro de Investigaciones Históricas del Sindicalismo Universitario (CIHSU)”, por el propio director de este centro, el licenciado José Enrique Pérez Cruz; y en la sección ARTE/CULTURA se encuentra una colaboración de Eduardo Harada Olivares sobre “La estética de Adolfo Sánchez Vázquez: hacia la socialización del arte”, como un homenaje al desaparecido filósofo el año 2011.