Número 08                                               Época IV                                     Marzo 2006


Arte-Cultura

La Lengua Dividida (1)

¿Son importantes estos trabajos denominados poesía experimental?… en nuestro país, vulnerado por los medios electrónicos de “información”, principalmente la televisión, con lenguajes visuales pobres y degradados, estos trabajos representan una alternativa para asumir a la palabra/imagen y darle otras lecturas y otros significados.

Araceli Zúñiga (*)

Corpus Illuminis
Para los árabes, una frase brillante era la suma máxima de los metales preciosos: oro, plata y platino (3)

Corpus Immacullatis
Para el imperio romano –cito a José Antonio Antón Pacheco, autor de El Libro y la Hermenéutica Medieval– sus formas escriturales (la lengua latina) –su cuerpo designado, sus metales preciosos–; formas escriturales que quedaron en diversos lugares: escrituras tanto epigráficas (conocimiento e interpretación) como paleográficas (reconstitución de las Eras).

Sabemos que las escrituras de los primeros siglos de la Edad Media derivan de la escritura romana que se estableció en España, Inglaterra, Francia e Italia: visigoda, anglosajona, merovingia y lombarda o longobarda.

Corpus Voluptas

Para la Edad Media, el Libro corresponde también a un cuerpo que, como otros cuerpos, posee un alma y un espíritu. El libro –entonces– es un cuerpo vivo que, a su vez, da vida: es el libro revelado de la Biblia –en cuanto texto sagrado–, mismo que se puede decir de la Torá y del Corán. Este común estatuto de Escritura sagrada y revelada provocará que también las hermenéuticas (el arte de interpretar textos) que produzcan estos tres libros tengan puntos comunes, y por lo tanto también serán susceptibles de cercanías.

Sin embargo, y en torno a los significados corporales y espirituales… si la escritura –libro– consta de cuerpo y alma, sus sentidos serán el literal y el espiritual, el exterior y el interior, el superficial y el alegórico. Es decir, el libro presentará una estructura simbólica, pues al mismo tiempo vela (mediante el sentido literal) y desvela (a través del sentido profundo), oculta y revela: se ve claramente la importantísima función teológica y filosófica de la interpretación (3) En definitiva, el Libro cumple de manera paradigmática la esencia del símbolo: revelar y rebelar.

Y en estas desvelaciones y desenvolvimientos se va haciendo más compleja esta estructura, en consonancia con la composición del ser humano, dualidad originaria letra-alegoría/texto que hace que los estadios del sentido se multipliquen.

El Libro revelado, la escritura corporal, adquiere en la Edad Media la valorización metafísica del Libro, lo cual lleva consigo un proceso de escriturización generalizada de la realidad: todo en la Edad Media tiende a convertirse en libro, ya que un Libro es el paradigma de lo real. Así, se hablará del libro de la naturaleza, del libro del rostro; el cuerpo humano, el templo y la liturgia se convierten en libros a los que se le puede aplicar una interpretación literal y otra más profunda y simbólica. No hace falta insistir en la importancia que tiene toda esta ideología escrituraria para la literatura y el arte.(4)

La Escritura medieval es un speculum, un espejo que refleja y proyecta –los poemas se hacen de sonido y de luz– Todos sus contenidos sobre el mundo hacen de este espejo un libro en su ámbito propio del ser. Pero no sólo eso: si la Escritura es un espejo que especula sobre nosotros sus contenidos, también es cierto que nos vemos reflejados en la Escritura. Luego, el inquirimiento de los sentidos bíblicos significa la indagación en nosotros mismos. Por tanto, la Escritura no sólo es susceptible de ser interpretada, sino que ahora se convierte en la interpretación de cada uno de nosotros.

Una consecuencia de esto consiste en la interpretación infinita. Si la potencialidad significativa de la Escritura es infinita (pues siempre habrá algún sentido por descubrir), la potencialidad interpretativa también es infinita.

Caro Victrix (Carne Victoriosa)
La Obra/Cuerpo/Escrituraciones/Escarificaciones/Subversiones de Francisco Quintanar –huecograbados y litografía, montados en lino/algodón/músculos/ arterias/ vértebras/humores/ neurotransmisores– cumple esta infinitud de interpretación, de planificación y producción espiritual, donde los contenidos, ideas, realidades espirituales son espacios donde El Sentido se manifiesta y revela, a través de técnicas de estampación tradicionales complementadas –impuras, híbridas, transterradas, mestizadas hasta los huesos– con impresiones digitales transportadas al soporte por transferencia térmica y algunos otros procesos de transferencia, como la contaminación de procesos de estampación, e implican un procedimiento gráfico denominado Chine-Colle, que permite incorporar hoja de cobre dorado a la base de la obra gráfica, por lo cual en la obra de Quintanar el grabado adquiere una luminosidad parecida a las miniaturas de los libros medievales, o Codex, de la Edad Media.

Las escrituras medievales de Francisco Quintanar –corpus infinitum– pertenecen a estas revelaciones, a esta hermenéutica o traducción espiritual que puede y debe ser reactualizada y revivida por cada intérprete o traductor, o sea, nosotros: las otras que miramos y sentimos e interpretamos, también.

El lenguaje escriturado de Quintanar traduce y representa a la hermenéutica medieval del Libro de las Alegorías, no únicamente porque es restauradora del sentido sino porque nos posibilita la apertura de los otros sentidos, la otra cosmogonía, el universo paralelo amerindio que, a través de la propia lengua –impuesta y colonizadora– nos sirve para revelarnos y ver, así como para rebelarnos y poder ser.

Ser los otros. Los otros que somos nosotras.(5)

Los amerindios, los americolatinos, los que vivimos al otro lado (del mar/muro/pared de cal y canto), en el bordo. Los Border Line de la Aldea Global. Los que hablamos, pensamos y sentimos con un espíritu diferente (porque diferentes son nuestro códigos/codices) –Nosotros, Tlacuilos cuyos signos se han sobreimpuesto al idioma colonizador/evangelizador en este palimpsesto (manuscrito antiguo que conserva y expone huellas de la otra escritura) potenciado por las nuevas tecnologías con una escritura diferente también.

La lengua dividida de las escrituras/cuerpos eurocentristas y colonizadores y las escrituras de los tlacuilos mesoamericanos que escribían pintando.

"La Escritura avanza con los que la leen", según San Gregorio Magno.

Y en este avanzar de las lecturas están las formas escriturales mestizadas. Híbridas. En relación a la poesía experimental y los nuevos soportes, cito a Clemente Padín, reflexionando sobre comprender –aprehender– el complejo fenómeno de cómo la poesía –todo acto de creación– puede expresarse a través de otras dimensiones (no solamente a través de la significación verbal) y de cómo esta concepción se sostendría y enriquecería a través de los nuevos medios.

Estos conceptos impregnaron mi propia visión, subraya Padín, cuando, al comienzo de su Breve presentación de la poesía experimental uruguaya (1993) sostiene que:

Se entiende por poesía experimental toda búsqueda expresiva o proyecto semiológico radical de investigación e invención de escritura, ya sea verbal, gráfica, fónica, cinética, holográfica, computacional, etc., en sus múltiples posibilidades de transmisión, sobre todo a través de códigos alternativos, cuanto en la variedad de su consumo o recepción.

En este sentido, toda poesía es experimental per se pues no se concebiría una poesía que no alterara, en algún sentido, los códigos de la lengua. Lo experimental se refiere a la consciente manipulación de los signos lingüísticos, lo que no siempre genera nueva información... Para que lo experimental, se concrete debe generar productos nuevos no conocidos hasta ese momento... Cuando se crea nueva información, es decir, elementos no previstos por el código, se está poniendo en duda, también, su legitimidad, se cuestiona su estructura significante.

La nueva información irrumpe en los repertorios del saber social trastocando las relaciones entre sus elementos, provocando y generando comunicación inquiriente. Reconocer las posibilidades de creación de nuevos conceptos a través de los ya conocidos nos remite a la creatividad del lenguaje o a su empleo estético consabiendo que esta característica no se reduce a la práctica poética sino a la totalidad de la práctica humana, pues el código, cada vez que aparece algo nuevo en cualquiera de las áreas del conocimiento, debe inventar nuevas formas conceptuales o nuevas formas de combinar los signos que le permitan comunicar competentemente lo no previsto por su estructura semántica, en una suerte de semiosis permanente" (…). (6) termina aquí mi cita del poeta uruguayo experimental Clemente Padín.

Y me remonto a las otras escrituras, los otros discursos amerindios de José Martí –nuestro José Martí– cuando, ratificando el homenaje para los estudiantes de Medicina asesinados en La Habana veinte años antes, concluyó su discurso con estas palabras:

Cantemos hoy, ante la tumba inolvidable, el himno de la vida. Ayer lo oí a la misma tierra, cuando venía, por la tarde hosca, a este pueblo fiel. Era el paisaje húmedo y negruzco; corría turbulento el arroyo cenagoso; las cañas, pocas y mustias, no mecían su verdor quejosamente, como aquellas queridas por donde piden redención los que las fecundaron con su muerte, sino se entraban, ásperas e hirsutas, como puñales extranjeros, por el corazón: y en lo alto de las nubes desgarradas, un pino, desafiando la tempestad, erguía entero, su copa. Rompió de pronto el sol sobre un claro del bosque, y allí, al centelleo de la luz súbita, vi por sobre la yerba amarillenta erguirse, en torno al tronco negro de los pinos caídos, los racimos gozosos de los pinos nuevos: ¡Eso somos nosotros: pinos nuevos!
Sobre las Escuelas de Artes y Oficios, opinó nuestro Martí de América: “Las Escuelas de Artes y Oficios ayudan a resolver el problema humano, que se establece ahora con datos nuevos, desde que van faltando aquellos árboles antiguos. Que cada hombre aprenda a hacer algo de lo que necesiten los demás”.(7)

A través del lenguaje (nuestro cuerpo designado, torrente sanguíneo poderoso, neurotransmisor) no sólo representamos ideas sino formas de vida, por tanto, transformándo(lo) modificamos nuestras formas de vivir, de percibir, de ser.

Los integrantes mexicanos de Poesía Experimental, A.C., tenemos muchos años de acercarnos –formalmente desde 1985, pero ya desde antes con el movimiento de Los Grupos (guerrillas semióticas) a finales de los 70– a las escrituraciones radicales del fin/principio de milenio, básicamente desde su dimensión plástica hasta sus multimediáticas posibilidades y alternativas de transformación. Eliminar células muertas. Yo definiría los procesos de producción de nosotros, investigadores visuales de este espacio abierto a la búsqueda, a la exploración y a la divergencia de este tótem sagrado –la palabra– como el intervenir de manera radical con la matriz semiótica visual y trabajar desde allí. La sal de la tierra.

¿Son importantes estos trabajos denominados poesía experimental?

Yo diría que en nuestro país, vulnerado por los medios electrónicos de “información”, principalmente la televisión, con lenguajes visuales pobres y degradados, estos trabajos representan una alternativa para asumir a la palabra/imagen y darle otras lecturas y otros significados. Para este propósito debemos convertirnos a la poesía que, de hecho, nos pertenece y significa como pueblo desde siempre.

…En fin, es tal este sueño que ha menester Ingenio bien despierto quien hubiere de descifrarle, y me parece no desproporcionado argumento de Pluma Docta, el que con la luz de unos Comentarios se vea ilustrado, para que todos gocen los preciosísimos tesoros de que está rico…(8)

Francisco Quintanar, orfebre, forjador de imágenes/textos, grabador de las formas escriturales espirituales y autoexiliadas del paraíso terrenal. Amerindias. Pino nuevo de la cultura mesoamericana y, por lo tanto, universal. Te saludo.

Saludo también al maestro –a mi querido maestro de vida– Alberto Híjar Serrano, con profundo afecto. Pino nuevo de esta América nuestra.

*Araceli Zúñiga Vázquez es investigadora/guionista de radio y televisión educativa (TV-UNAM, Radio UNAM, Radio Educación). Ensayista sobre ciberculturas y vanguardias artísticas. Asesora de proyectos transdisciplinarios sobre arte y multimedia. Miembro del consejo editorial de la revista virtual Clon, de la UAM Xochimilco. Curadora y promotora de videoarte, video independiente y video experimental. Coordinadora de las ocho Bienales Internacionales de Poesía Experimental, A.C. Colaboradora de las revistas de arte virtuales ESCANER CULTURAL y ARTEVEN.

NOTAS:
1. Pasajes del trabajo presentado el 5 de octubre de 2005 en “La Dimensión Estética Americana y los Procesos Productivos”, mesa redonda coordinada por el doctor Alberto Híjar Serrano en el Aula Magna José Vasconcelos, del Centro Nacional de las Artes (CENART), durante la conmemoración de veinte años de existencia del Centro Nacional de Investigación, Documentación e información de Artes Plásticas (CENIDIAP). Ciudad de México.
2. Eulalio Ferrer, El Lenguaje de la Publicidad, editorial Trillas, México, 2000.
3. José Antonio Antón Pacheco, “El Libro y la hermenéutica medieval”, Ext. de VV.AA.: El Libro y la carne, Universidad de Sevilla, 1998.
4. Ibidem.
5. Fragmento del Poema Serpiente dedicado a Melquíades Herrera(†) durante el Festival Internacional Cervantino 2004, de la autoría de Araceli Zúñiga y César Espinosa.
6. Clemente Padín, Textos inéditos sobre La Poesía Experimental (publicados con la autorización del autor).
7. Nuestra América (y otros Testamentos), Por José Martí
8. “Primero Sueño”, de Sor Juana Inés de la Cruz, citado por José Pascual Buxó en Las Figuraciones del sentido. Ensayos de poética semiológica, Lengua y estudios literarios, Fondo de Cultura Económica (FCE), México, 1984.