Número 08                                               Época IV                                     Marzo 2006


Libros

Trabajo y Ciudadanía

Ramses Ojeda Medina

Los cambios en las estructuras laborales debidas a la integración de un mercado global han manifestado su impacto en el Trabajo y Ciudadanía. Así, la integración y exclusión social de los individuos y hogares en las zonas metropolitanas de América Latina han sido modificadas, y ampliadas.

Si la ciudadanía política esta representada por el derecho al voto, la ciudadanía en un sentido social esta representada por el derecho al trabajo; pero, un trabajo que permita el acceso al bienestar. Esta parece ser la postura de Katzman, Wormald y todos los colaboradores del libro “Trabajo y Ciudadanía. Los cambiantes rostro de la integración y exclusión social en cuatro áreas metropolitanas de América Latina”.

Un libro patrocinado por la Fundación Ford, con la intención de identificar “¿cómo se han adaptado las poblaciones urbanas a la economía de mercado?”(1) en América Latina, después de la creación de incentivos por parte de sus estados para una mayor integración a la economía global y a su lógica de mercado. Esta integración, a pesar de tener costos, devendría en un fortalecimiento de los individuos y las familias de acceder a la riqueza y recursos que les permitieran protegerse de la pobreza, al menos esto es lo que se pensaba al crear estas políticas.

La pregunta inicial se fue mostrando ingenua, afirman, ya que otorgaba un acto de fe en el desarrollo del mercado. Así, los investigadores, golpeados por la realidad de América Latina –altos niveles de pobreza, subocupación, informalidad, trabajo precario, etc.–, generan, a través de discusiones académicas una propuesta de análisis sobre “Activos, estructura de oportunidades y vulnerabilidad social”(2) (en adelante designado con la abreviatura AVEO).

La estructura de oportunidades es la capacidad del mercado de generar empleos y la de los individuos de acceder a éstos. En esta capacidad, el Estado interviene por un lado en proporcionar las condiciones de que estos empleos accedan a la seguridad y protección social, y que los individuos obtengan las capacidades necesarias de educación y bienestar que les permitan acceder a estas oportunidades de empleo.

Una economía global y de mercado, que se ha desarrollado desde finales de los años setenta hasta la actualidad, provoca que los estados de América Latina hayan optado por la atracción de capitales e inversiones a sus economías. La forma de atracción se ha basado en la precarización de las condiciones de trabajo, en la flexibilización del trabajo, tanto en la contratación y despido como en el tiempo e intensidad, incluso en las prestaciones que prestaciones sociales y en los bajos costos de la mano de obra en general.

Los Estados de América Latina han optado por la reducción, recorte y minimización de su organización, así como por finanzas sanas y reducidas donde los subsidios y la protección son acortados y focalizados. Las políticas dirigidas a reducir la pobreza, bajo esta lógica, ha sido enfocada a sectores tradicionalmente en condiciones de pobreza, pero que no resuelven su situación.

El análisis propuesto hasta este punto por Katzman, Wormald y sus colaboradores gira alrededor de un enfoque macro. Los conceptos de vulnerabilidad y activos giran en torno a análisis macro y micro que se engarzan con el análisis anterior.

El concepto de activo tiene relación con dos nociones: las de recurso, capacidades y estrategias. Rescatemos éstos: “la noción de recurso refiere a todos los bienes tangibles o intangibles que controla un hogar. Por su parte, el concepto de activo refiere sólo a aquellos recursos que movilizan los hogares en función del aprovechamiento de una oportunidad de integración y mejora de su bienestar social. Finalmente la noción de capacidades apela a un tipo particular de recurso, usualmente asociado al capital humano de las personas, que opera como condición necesaria para la movilización eficaz y eficiente de otros recursos. A estas nociones básicas se añaden la noción de estrategia, que refiere a las formas particulares de articulación de los recursos y las capacidades de las personas y del hogar para el logro de sus metas de bienestar; y la noción de pasivo apunta al conjunto de barreras materiales y no materiales que impiden el aprovechamiento”(3)

El concepto de vulnerabilidad, en este sentido, parece superar al concepto de pobreza, en particular el que manejan los estados de América Latina y las políticas dirigidas a la reducción de la misma. La discusión radica en que la pobreza es una situación de corte temporal y estática, que mide a los que caen en esta condición. La vulnerabilidad, en cambio, parece medir no sólo los que están en esta condición sino también a aquellos que potencialmente pueden caer en esta situación y, por tanto, son vulnerables.

La importancia de activos, recursos, capacidades y estrategias surge en el análisis que conjunta la vulnerabilidad, que comienza como una visión macro, y las estrategias de utilización de activos, recursos y capacidades, dándole una refrescante y humana visión micro necesaria para entender los datos estadísticos.

La investigación se ve enriquecida al optar por el análisis de individuos y hogares. Las estrategias de utilización de activos, no pueden ser entendidas únicamente desde el punto de vista individual, tienen que ser entendidas desde el punto de vista de la familia ya que es esta unidad donde se toman las decisiones de éstas, modificando roles.

Katzman y Wormald y sus colaboradores identifican una gran cantidad de activos que rodean a los individuos y los hogares, pero centran su atención en el que consideran el mas importante o el que parece tener una mayor centralidad: el trabajo.

El trabajo, dentro de las áreas urbanas de América Latina, se ve afectado por esta integración a la economía global y a la lógica de mercado impuesta por ésta. Los individuos y las familias se ven obligadas a responder con las reglas de esta lógica. Haciendo una similitud con los análisis financieros, las estrategias de las familias se ven obligadas ha aceptar trabajos que les den liquidez, es decir, que permitan tener los activos circulantes que les permitan hacer frente a sus obligaciones de corto plazo.

Estas estrategias redundan en la incapacidad de tener solvencia a largo plazo, es decir, en tener la seguridad de enfrentar obligaciones de más largo plazo.

Siguiendo esta analogía, la vulnerabilidad reside en aquellos individuos y familias que por condiciones estructurales tienen que decidirse por trabajos que les permiten tener liquidez y afrontar sus obligaciones de corto plazo, pero que les afectan en una estrategia de solvencia que les permita liberarse de esa vulnerabilidad de caer en la pobreza.

La historia de la industrialización en América Latina se a caracterizado por ser urbana y protegida por estados que promovieron los modelos de sustitución de importaciones y que se basaron en la creación de trabajadores con condiciones de Seguridad Social que promovían la igualdad de oportunidades. Una organización estatal amplia permitió no sólo permitió la cobertura de esta Seguridad Social sino también consumidores para el modelo.

Las reglas implementadas por los estados a partir de los setentas provocan una reducción del Aparato de Estado y reducción en los gastos de Protección Social, además de las políticas de flexibilización laboral como incentivo de la captación de inversiones extranjeras que provocan la precarización de las condiciones de trabajo, así como la pauperización de los trabajadores y sus familias. Estas reformas impactan en las zonas urbanas debido que las empresas afectadas por éstas son las industrias que se dedicaban a la sustitución de las importaciones, al quedar indefensas ante las empresas trasnacionales, y las empresas otrora estatales que se transforman en privadas.

El mercado se ve imposibilitado a absorber a la mano de obra disponible; por tanto, los trabajadores se ven obligados a laborar en ocupaciones informales o precarias. La economía informal y precaria no es nueva en las sociedades de América Latina. Sin embargo, las reformas estructurales obligan acrecentar las familias que toman esta estrategia como solución.

La transformación de la estructura de oportunidades provoca el incremento en la polarización de los más calificados y los menos calificados. Sin embargo, los primeros no quedan exentos de riesgos de vulnerabilidad e inclusive ahora son expuestos a la posibilidad de caer en pobreza.

La protección social y la capacidad de movilidad social que fueron características de los modelos de sustitución de importaciones se ven reducidas o limitadas a las clases con mayor cantidad de activos. Las condiciones de los trabajadores manuales, no manuales y poco calificados, tienden a precarizarse, mientras que los trabajadores altamente calificados parecen incrementarse, por lo menos en el aspecto económico.

En estas condiciones, el acceso a activos de bienestar social como educación, salud, entre otros, se ve disminuido, apuntaladas con la privatización de algunos elementos de estos activos.

Las reformas laborales apuntan a la flexibilización inclusive de las prestaciones sociales, ampliando los periodos de prueba, aumentando las temporalidades de los empleos a ciclos económicos y posponiendo los tiempos de aportación de las jubilaciones.

El análisis de las cuatro zonas urbanas de América Latina desarrolladas en este libro dan ejemplo de cómo estos cambios estructurales son afrontados por sociedades con un mismo origen, pero con diferencias culturales que provocan respuestas diferenciadas.

La ciudadanía social queda diseminada por los derechos a la protección social, al trabajo, a la educación, a la salud y al bienestar en general. El trabajo es el más importante de éstos.

Notas
1. Op. Cit. P. 1.
2. Op. Cit. P. 23. Estos conceptos cruzan por toda la obra, en las cuatro áreas metropolitanas que fueron objeto del estudio.
3. Op. Cit. P. 134

Bibliografìa
Katzman, Ruben y Wormald, Guillermo (Coords.)(2002), Trabajo y Ciudadanía. Los cambiantes rostros de la integración y exclusión social en cuatro áreas metropolitanas de América Latina, Fernando Erradonea, Uruguay, 422 p.


Arcón

Retos y perspectivas de la educación superior

Alberto Pulido Aranda

Enrique Agüera Ibáñez, José Jaime Vázquez López y Wietse de Vries Meijer (coordinadores). Retos y perspectivas de la educación superior. Plaza y Valdés Editores. México, 2005. 196 páginas.

En este libro se reúnen las ponencias que en febrero de 2005 se presentaron durante el Encuentro Internacional: “Retos y Perspectivas de la Educación Superior”, organizado por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Se incluyen trabajos de destacados estudiosos de la problemática educativa como Ángel Díaz Barriga , El enfoque de competencias en el campo del currículum; del nicaragüense Carlos Tünnermann Bernhein, Perspectivas de la universidad pública en América Latina y de Juan Fidel Zorrilla Alcalá del CESU, La importancia del sentido formativo del bachillerato, entre otros.

Sin duda estos textos aportan elementos que ayudan a clarificar el papel que deben jugar las instituciones de educación superior en un mundo globalizado, la mayoría de las veces hostil al desarrollo cotidiano que vienen presentando las IES. Uno de estos atinadamente lo desarrolla Díaz Barriga en los campos de la innovación educativa, tema que ha suscitado discusiones amplias en cuando menos los últimos 30 años. Por otro lado Tünnermann analiza la misión que viene jugando la educación en AL y como debe “ponerse a tono con las actuales demandas y retos de la sociedad contemporánea”, por ejemplo como poner mas el acento “en el aprendizaje que en la transferencia del conocimiento”. Todo esto después de que el autor nos relatara los acuerdos más importantes sobre educación que se han tomado en eventos internacionales, como los realizados en la Tercera Cumbre de Porto Alegre o en la Iberoamericana de Rectores de Universidades Públicas (Pulido).

Enrique Agüera Ibáñez, José Jaime Vázquez López y Wietse de Vries Meijer (coord.) Retos y perpectivas de la educación superior, Plaza y Valdés Editores, México, 2005, 196 pp.


Aztecas- Mexicas

Alberto Pulido Aranda

Miguel León Portilla. Aztecas-Mexicas. Desarrollo de una civilización originaria. Algaba ediciones. España, 2004. 239 páginas.

Miguel León Portilla, Maestro Emérito de la UNAM, ex embajador de México ante la UNESCO y uno de los más serios y maduros investigadores y pensadores de habla hispana, con la sencillez y el rigorismo metodológico que lo caracteriza, en este suculento libro nos narra el tema apasionante de nuestros ancestros que poblaron Mesoamérica y el centro de México, llegando a la conclusión de que estos pueblos son parte de una gran civilización originaria derivada de los olmecas. Culturas que junto a las desarrolladas en los Andes, Egipto, Mesopotamia, el Valle del Indo y el del Río Amarillo forman parte de las civilizaciones que se crearon de manera autónoma y diferenciada.

De esa forma el autor le da gran valor a esa cultura nuestra de los antepasados para “mostrar cómo en la construcción del país independiente que es México, la mayoría de sus dirigentes políticos e intelectuales han acudido a la historia y cultura de los aztecas-mexicas en busca de símbolos para dar cohesión al propio ser nacional”. El libro es un muy interesante compendio de temas que tienen que ver con la civilización más importante que existió en América del Norte y Central; su sistema calendárico y su escritura, sus deidades y gobernantes. El libro se encuentra bellamente ilustrado y nos lleva de la mano entre los textos y sus sustentos en imágenes.

Miguel León Portilla. Aztecas-Mexicas. Desarrollo de una civilización originaria, Algaba ediciones, España, 2004, 239 pp.