Foro Histórico


LA UNIVERSIDAD PARECE QUE PRODUCE "DESCEREBRADOS" *

Elí de Gortari

"Sobre el tema Universidad y Sociedad, espero como la mayoría de nosotros, que aquí se diluciden y se acote en que consiste la Universidad dentro de este régimen capitalista en que vivimos; cual es su función, de que manera esta Universidad está llamada a perpetuar, por una parte, el sistema; pero al mismo tiempo también en su seno se genera lo que va a ser el germen, o más bien dicho, una multitud de gérmenes del cambio de la sociedad, aunque este cambio no se vaya a hacer propiamente en el seno de la Universidad. Para esto tenemos entonces que nuestras universidades estén a la altura de la función que están llamadas a realizar, que estudien los problemas que les corresponde y que formen universitarios tales que, al salir de ella, en lugar de que suceda lo que ahora, que la inmensa mayoría sale de la Universidad, y perdónenme la metáfora, pero es casi real, descerebrados; sí, parece que en la universidad lo que se hace es enseñarlos a que ya no piensen. Más preocupémonos todos, trabajadores, profesores y los mismos estudiantes porque no solo los jóvenes no pierdan las facultades de pensar, sino que los ayudemos a que se desarrollen multilateralmente. Que esa sea nuestra preocupación principal"

"LOS INVESTIGADORES DE LA UNAM VIVIMOS EN UNA MINORÍA DE EDAD" *

Elí de Gortari

"…pienso que debemos encontrar la manera de que la política de investigación sea determinada efectivamente por los investigadores. Hasta ahora, vivimos en un sistema en que es exclusivamente decidida por las autoridades universitarias y que aunque sea a veces muy ameritado y eminente el que dirige un Instituto, automáticamente al tomas posesión del puesto se convierte en una pieza más del sistema y actúa enteramente igual que todos los antecesores y que todos sus sucesores, mientras no cambie este sistema.

Los investigadores de la UNAM vivimos en una minoría de edad. Si ustedes revisan la Ley Orgánica de la Universidad y el Estatuto General, se darán cuenta que los investigadores no formamos parte de ningún organismo que decida dentro de la Universidad. Dentro de los institutos se nos ha creado ahora lo que se llama un Consejo Interno, el cual sirve para que hablemos, pero después de que hablamos nadie nos toma en cuenta. Finalmente hay, del lado de Ciencias, un Consejo Técnico, del lado de Humanidades, otro.

En esos Consejos Técnicos los investigadores ya no tenemos nada que hacer. Están formados exclusivamente por un Coordinador, nombrado por el Rector, y por los directores de los Institutos. Y ellos deciden absolutamente todo. En el Consejo Universitario, cada Instituto están representado exclusivamente por el mismo Director, de tal manera que también ahí cualquier decisión o cualquier opinión, porque ni siquiera se nos da el derecho de hablar, es siempre por boca del Director.

Todo el mundo sabe que en este régimen en que vivimos, y no sé si hasta en cualquier otro, en último término la capacidad de decisión tiene que comprender indipensablemente al que decide el monto del presupuesto que se dedica a tal o cual investigación, o a tal o cual propósito, si los investigadores no tenemos nada que ver con este tipo de decisiones, pues en el fondo no tenemos ninguna capacidad para orientar la investigación y nuestras opiniones sobre la política de investigación dentro de la Universidad, y lo mismo pasa en el país, son absolutamente nulas"


*Anotaciones tomadas del discurso: Adelante el movimiento de Reforma Universitaria, que Elí de Gortari pronunció en la inauguración de la Primera Reunión del Foro Universitario. El discurso fue reproducido en la revista Foro Universitario de noviembre de 1976. Es necesario tomar en cuenta el contexto político existente a finales de la década de los 70, hoy la realidad puede ser otra. Selección de los textos: Alberto Pulido A.)


ANTECEDENTES A LA FORMACIÓN DE LA CENTRAL
NACIONAL DE ESTUDIANTES DEMOCRÁTICOS EN 1963

Aurelio Cuevas
Sociólogo y Profesor universitario

Dentro del contexto nacional, la actividad política de los estudiantes michoacanos ha tenido rasgos peculiares. A diferencia de otros lugares y a causa del fuerte protectorado cardenista, en esta región continúa presente un movimiento juvenil defensor de los principi

s nacionalistas y populares que estaban dejando con mucho de guiar la acción gubernamental.
Cabe mencionar que en este contexto ha existido una gran influencia directa del gremio de profesores universitarios miembros del Partido Popular Socialista (PPS). En parte, previendo la disgregación de la Confederación de Jóvenes Mexicanos a raíz del movimiento de 1956 y como una acción defensiva ante el avance de la represión nacional contra el estudiantado, los maestros y alumnos de la Universidad Michoacana fundaron la Organización Socialista Autónoma Nicolaíta. (1)

Viene al caso destacar que en virtud de la influencia de la familia Cárdenas en el gobierno estatal, el gobernador sólo puede nombrar un rector con previa aprobación de los maestros y los alumnos, que incluso pueden pedir la renuncia del mismo en caso de considerarlo deficiente en el desempeño de su cargo. (2)

Con tal poder de revocación de mandato, tanto el sector estudiantil (agrupado en la Federación de Estudiantes de la Universidad Michoacana (FEUM), como la Federación de Maestros (de inclinación socialista), llevaron a cabo una huelga que provocó la renuncia del rector Alfredo Gálvez; pero con la finalidad de solucionar el problema de la inestabilidad representativa de la institución, ambos grupos propusieron al gobierno local en abril de 1960, convertir la universidad en un moderno centro de estudios. Para ello, los estudiantes consiguieron apoyo del gobierno estatal para elaborar una ley orgánica y designar a través de sus consejeros universitarios una terna, mediante la cual poder elegirse un rector interino. (3)

Tras examinar detenidamente las propuestas de mejoramiento universitario que presentaron docentes y alumnos, la FEUM sesionó en junio de 1961 para elaborar una nueva ley orgánica y designar rector. Para el mes de julio, la legislatura local aprobó la ley propuesta y a petición mayoritaria de la comunidad universitaria -tras una evaluación de su labor académica en esa institución- fue designado Elí de Gortari al cargo de rector de la casa de estudios.(4)

En el periodo en que De Gortari fungió como rector la Universidad local vivió uno de los mejores momentos de su vida académica, al tiempo que gozaba de un amplio consenso interno. Pero a partir del momento de su elección Elí de Gortari tuvo que enfrentarse a un grupo minoritario de maestros sinarquistas, el cual ganó mucha fuerza cuando sobrevino el cambio de gobernador en Michoacán en septiembre de 1962. Dicho cargo fue ocupado por Agustín Arriaga Rivera, quien buscó reimplantar el estatuto de universidad liberal en la entidad; dicho intento generaría nuevos conflictos estudiantiles a lo largo de su mandato.

El rectorado de Elí de Gortari implicaba en sí un reto a la estructura de poder estatal, y en cierto modo nacional, con lo que originó que la Universidad de Michoacán fuera a inicios de 1963 -al igual que otras universidades de provincia por este mismo tiempo- agredida por la derecha política.

Valiéndose del grupo de maestros y estudiantes antidegortaristas, los grupos de derecha externos a la universidad dieron comienzo a sus ataques. (5) A inicios de febrero dicho grupo acusó a Eli de Gortari de malversar fondos y exigió cambios en la ley orgánica, con lo cual el Consejo Universitario decidió la expulsión de los opositores a De Gortari. El rector recibó el respaldo estudiantil, pero sus opositores fueron apoyados por el profesorado de las escuelas de Medicina, Odontología, Leyes e Ingeniería, o sea los lugares donde se impartían las carreras liberales y que contaban con un presupuesto limitado.

El mes de febrero transcurrió con actos de apoyo y de protesta contra el rector. Los antidegortaristas fueron apoyados por la Cámara de Comercio de Morelia y otros organismos mediante un paro efectuado a mediados de ese mes. Tras el ataque perpetrado al edificio de San Nicolás por gente del Partido Acción Nacional, por los sinarquistas, alumnos de escuelas privadas e integrantes de la Asociación Católica Mexicana, la Federación de maestros universitarios llamó el 23 de febrero a proteger a la institución.(6)

Los estudiantes lograron desalojar del Colegio de San Nicolás a los antidegortaristas, pero más tarde serían hostilizados de nuevo por las facciones de derecha. Arriaga Rivera intentó convencer a los sinarquistas de no intervenir en el problema, pero los antidegortaristas -al sentirse muy respaldados por elementos extrauniversitarios- pidieron la renuncia del rector como salida final a la cuestión. A lo largo del conflicto, los estudiantes acordaron seguir dando apoyo al rector y a la ley orgánica, y determinaron reanudar clases el 26 de febrero. (7)

El gobernador pidió a De Gortari que reconsiderara acerca de las expulsiones decretadas por el Consejo Universitario, a lo que respondió el rector que se guiaría por el criterio de las federaciones de maestros y estudiantil (FEUM). La Universidad era entonces apoyada por las normales de Morelia, de la Huerta y de Tiripitío, y por varios gremios obreros y campesinos. (8)

A inicios de marzo las escuelas de Odontología e Ingeniería eran las únicas que se resistían a levantar la huelga, lo que demostraba la disminución del apoyo estudiantil a los maestros expulsados. Pero se impulsó de nuevo la lucha contra el rector cuando la Cámara de Comercio de Morelia de nueva cuenta realizó paros, los días 6 y 11 de marzo.

Para el 13 de marzo los estudiantes marcharon por la ciudad de Morelia en apoyo a De Gortari; al mismo tiempo, los opositores al rector realizaron otra movilización. Todo esto ocurría bajo la estrecha vigilancia del ejército. (9)

De súbito, con el pretexto de una agudización del problema universitario el Congreso local reformó la ley orgánica de la Universidad, lo cual condujo a la renuncia del rector. Sobrevino entonces una protesta estudiantil por tal acción dando ello por resultado la intervención del ejército en su contra con un saldo de un muerto y varios heridos.

Bajo la nueva ley orgánica se creó una Junta de Gobierno que nombró como rector provisional a Alberto Bremauntz. Los universitarios efectuaron una última protesta pública el 18 de marzo a causa de las agresiones de que eran objeto y exigieron, además, la derogación de la ley orgánica recién impuesta. (10)

Al darse cuenta de que las acciones callejeras resultaban estériles, la directiva de la FEUM, a través de Genovevo Figueroa, solicitó que la ley orgánica implantada aprobara la participación estudiantil en los asuntos universitarios. El rector Bremauntz aceptó esta condición y logró que los grupos en pugna reconocieran su autoridad. Pero, al mismo tiempo, cuatro maestros y dos estudiantes proclives a De Gortari fueron encarcelados. (11)

Un resultado inmediato de este conflicto fue la disminución de la influencia del sector magisterial proclive al Partido Popular Socialista en la conducción de la universidad. Los estudiantes criticaron duramente la claudicación de dicho gremio a continuar la lucha por la reinstalación de De Gortari al frente de la rectoría. Sea como fuere, de ahí en adelante la FEUM asumió una postura más crítica ante el autoridad estatal, algo que se convirtió en una constante en sucesos posteriores.

Congreso de Morelia: primer intento de Organización estudiantil independiente del Estado

En el marco de la lucha contra el rector De Gortari se añadieron otros sucesos que abrieron una coyuntura de maduración de la conciencia estudiantil. Durante el VIII Congreso de la Confederación de Jóvenes Mexicanos (CJM), en noviembre de 1962 se manifestaron sordos enfrentamientos al interior de dicho organismo entre las corrientes renovadoras y las de tinte oficial; en dicho foro político el ala renovadora iniciaba un proceso de búsqueda de alternativas para el movimiento estudiantil a escala nacional.

Para entonces el cúmulo de experiencias de la lucha estudiantil en el país requiería un distanciamiento del statu quo existente. Los dirigentes de diversas federaciones sentían que la raíz de la decadencia de la CJM se derivaba de la política de claudicación de las sucesivas direcciones y de la falta de democracia en la conducción de los asuntos internos.

En la Federación Universitaria de Michoacán este hecho hizo crisis al principio en pocos líderes inclinados a establecer nuevas posiciones del movimiento estudiantil ante el gobierno nacional; una cosa similar ocurrió con el grupo de normales rurales separadas de la Federación de Estudiantes Campesinos (FECSM), sucesos en los que se notaba la presencia de miembros de la Juventud del Partido Comunista Mexicano.

Pero el papel más trascendente en el trazo de nuevas coordenadas de acción estudiantil lo desempeñaría la Federación Estudiantil de Baja California, encabezada por Rafael A. Talamantes. Este es un líder surgido del encuentro de dos factores básicos que influyían en su radicalismo político, conviértendolo en agente clave para la unificación de un movimiento estudiantil renovador que hasta ese entonces había permanecido fragmentado.

El primer factor era la pertenencia de Talamantes en la corriente representada por las casas de estudiantes, el núcleo más interesado en reconstruir los aspectos populares de la educación superior, con el fin de frenar el declive nacional de los sistemas de asistencia y de internados. Fue por tal motivo que las casas de estudiantes, en particular las de Michoacán y de Baja California, se volvieron centros de una intensa actividad política. (12)

El segundo factor tal vez resulta menos fácil de captar, pero en buena parte engloba al primero: este movimiento estudiantil tenía como telón de fondo las luchas campesinas regionales y la aglutinación de las fuerzas políticas nacidas al cobijo de la Revolución Cubana.

En abril de 1961 se efectuó en Zamora una reunión de varias organizaciones campesinas con el fin de formar una central no integrada al partido oficial, o sea, separada de la Confederación Nacional Campesina. El acto de Zamora precediço al Congreso de Torreón de agosto de 1962, donde se convocaría a integrar lo que será la Central Campesina Independiente (CCI).

Al ser Baja California una entidad donde la efervescencia campesina era muy intensa, la CCI construyó en ese territorio uno de sus más fuertes bastiones. En Michoacán, el Movimiento de Liberación Nacional efectuó su 2ª Conferencia Regional en agosto de 1962, a la que asistieron representantes de lugares del centro y occidente del país. Se abordaron como temas centrales la cuestión agraria y el problema de los presos políticos, como los estudiantes Enrique Cabrera y Zito Vera de Puebla, y Fernando Díaz, universitario de Baja California. (13)

Dentro de este contexto político se desenvolvió el VIII Congreso de la CJM, por lo que se puede entender mejor la dinámica que se generaba a partir del mismo. En efecto, a partir de tal evento se estrecharon las relaciones entre los dirigentes de las federaciones locales que disientían de la representación de dicho organismo, lo cual se profundizó durante el conflicto desatado en la Universidad michoacana en los primeros meses de 1963.

Durante el desarrollo del mismo, la Federación dirigida por Rafael A. Talamantes encabezó la solidaridad nacional con el estudiantado de Morelia; esto dio pie para que poco antes de la caída de Elçi de Gortari, la FEUM planteara efectuar una conferencia estudiantil en la capital michoacana el 21 de marzo, con el objetivo de reorganizar el movimiento estudiantil nacional.

La FEUM llamó a la CJM a promover el evento, dado que esta agrupación, al igual que la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos, había externado públicamente su inconformidad ante el gobernador Arriaga Rivera y el presidente Adolfo López Mateos en relación a la salida dada al conflicto universitario en Morelia. (14)

Pero al negarse los dirigentes de la CJM a organizar la citada conferencia (a sabiendas de la definición antigubernamental que en la misma se perfilaba), y dado el clima de irritación estudiantil producido por el desenlace de la crisis vivida por la Universidad Michoacana, ocurrió que tanto la Federación de alumnos (FEUM) como el Consejo Estudiantil Nicolaíta y la Federación de Estudiantes Michoacanos (FEEM) decidieron realizar junto con otras organizaciones el citado Congreso en mayo de 1963.

Advertidos del intento separatista promovido por varias agrupaciones en el seno de la CJM, los dirigentes de esta organización no se quedaron con los brazos cruzados: su reacción inmediata para frenar ese debilitamiento fue un llamado a la reunificación de las normales rurales por medio de un congreso donde esas escuelas nombraran una dirección común. Dicho Congreso se efectuó del 28 de abril al 3 de mayo de 1963 en Galeana, Nuevo León; pero el resultado de ese evento fue que la CJM solo lograra retener por un tiempo más en sus filas al sector mayoritario de esas escuelas.(15)

A pesar de todo no se pudo impedir la realización en Morelia de la Primera Conferencia Nacional de Estudiantes Democráticos, en la que estuvieron presentes 250 delegados en representación de varias decenas de miles de jóvenes. El rector Bremauntz y el gobernador Arriaga Rivera se opusieron a que el acto se realizara en el Colegio de San Nicolás, por lo que los congresistas se reunieron en la Casa del Estudiante "Melchor Ocampo", donde nació el documento "Declaración de Morelia".

En el Congreso se pidió al gobernador Arriaga Rivera liberar a Efrén Capiz Villegas, elevar el subsidio a la Universidad y cesar los ataques a esta institución, así como a las casas del estudiante de Michoacán.

Pero los alcances de este episodio fueron mayores, ya que años más tarde el propio Talamantes lo evaluaría así: "Quienes iniciaron los trabajos de construcción de la Central Nacional de Estudiantes Democráticos (CNED), ni siquiera se conocían personalmente al empezar su actividad. Los diversos dirigentes que en diferentes lugares del país iniciaron la lucha por democratizar e independizar al movimiento estudiantil, coincidieron en el VIII Congreso de la CJM celebrado en la ciudad de Guadalajara en noviembre de 1962, allí se identificaron en la lucha contra la corrupción, confrontaron sus opiniones, y decidieron integrar el movimiento estudiantil democrático cuya expresión se plasmó por escrito en mayo de 1963, en la Declaración de Morelia." (16)

Comenzó entonces el proceso de franca ruptura del cordón umbilical que había unido a los estudiantes con el corporativismo político consolidado en México desde el cardenismo. En efecto, alumnos de varias universidades de provincia, normalistas rurales y politécnicos, fundamentalmente, inspirados en el proyecto de la CNED buscaron formas políticas dignificadoras de su lucha, lucha meritoria en cuanto se realizaría - durante varios años subsecuentes- en medio de condiciones adversas, sacrificios y enfrentamientos abiertos con ese gran gigante llamado Estado fuerte mexicano.

Notas:

1. Ortega, Romeo, El conflicto: Drama de la Universidad Michoacana, pp. 157-172.
2. Idem.
3. Ibid., pp. 173-199.
4. Ibid., pp.203-310.
5. La Voz de México, 8 de abril de 1963.
6. Política, 1° de marzo de 1963; El Día, 15 y 27 de febrero de 1963.
7. El Día, 15 y 27 de febrero de 1963.
8. El Día, 2 y 4 de marzo de 1963.
9. El Día, 6 y 14 de marzo de 1963.
10. Política, 15 de marzo de 1963; El Día, 17 de marzo de 1963.
11. El Día, 18 y 21 de marzo de 1963.
12. El gobierno federal sigue de cerca la actividad de los estudiantes de este sistema asistencial, y una muestra de ello es que el 23 de agosto de 1963 la Casa del Estudiante de Baja California es atacada por policías al mando de Mendiolea Cerecero, jefe de "servicios especiales" de la policía judicial del país. La Voz de México, 22 de septiembre de 1963.
13. La Voz de México, 21 de julio y 4 de septiembre de 1962.
14. El Día, 5 y 17 de marzo de 1963.
15. El Día, 8 de abril y 21 de mayo de 1963.
16. La Voz de México, 24 de septiembre de 1967.