Foro Histórico


POLÍTICA HACIA EL SECTOR ACADÉMICO

Resoluciones del III Congreso General Ordinario (STUNAM)

I. BALANCE

1. El sindicalismo universitario se encuentra hoy en una situación cualitativamente modificada. La legislación aprobada en 1980 respecto al marco jurídico por el que deben regirse las relaciones laborales en las universidades públicas y autónomas del país, introduce cambios sustanciales que el sindicalismo universitario debe tener en cuenta para formular su programa de acción dentro del sector académico. Estos cambios se traducen en el reconocimiento legal de:

a) Que los trabajadores universitarios somos sujetos del Artículo 123 constitucional en su Apartado" A".
b) La organización sindical por institución (sindicato de empresa).
c) El derecho a huelga.
d) El derecho a la contratación colectiva.

2. Sin embargo, de esa ley son dos los puntos fundamentales que atentan contra los derechos de los trabajadores: la negación del reconocimiento de la organización sindical nacional, y los aspectos de selección, adscripción y promoción del personal académico. Se trata, pues, de un campo político abierto que hay que ampliar y por el cual el sindicato deberá transitar, al mismo tiempo que se lucha en contra de las restricciones para lograr el pleno reconocimiento de los derechos de los trabajadores universitarios.

3. Para efectuar un balance objetivo en relación con el recuento, es necesario reconocer que los trabajadores académicos difícilmente aceptan su condición de trabajadores, y que hay un sector que por su formación y práctica profesional es muy permeable al discurso ideológico de la "comunidad universitaria", y que fácilmente se deja arrastrar por planteamientos anticomunistas. Sin embargo, al enfrentar la opción entre el STUNAM y las organizaciones blancas, que se caracterizan por su acción oportunista y fraudulenta, un alto porcentaje del personal académico (47%) optó por el verdadero sindicalismo universitario.

El recuento también nos mostró que, de una u otra manera, el grueso de los trabajadores académicos de la UNAM (64%) se encuentra ya participando en las reglas de la lucha sindical; los académicos que se abstuvieron (36%) son campo abierto para la lucha intersindical.

Por otra parte, la escasa diferencia de votos del STUNAM respecto a la votación del sindicato AAPAUNAM y la diversa composición de la votación hacen evidente la necesidad de un análisis por sectores, a fin de formular un plan de acción preciso que nos permita acceder a la titularidad del Contrato Colectivo de Trabajo de los académicos y, mediante ésta, obtener la contratación colectiva única, objetivo primordial del STUNAM.

El recuento también mostró que existe un núcleo significativo de académicos que optaron por nuestro sindicato, pero que no se encuentran afiliados al mismo. Es cierto que la afiliación se ha incrementado en este sector, pero no ha sido lo suficientemente intensa y amplia, como para incorporar al STUNAM buena parte de ese núcleo.

4. Es necesario tomar en cuenta que el sindicato no ha asumido plenamente su responsabilidad como organización social cuyos objetivos no se reducen puramente al ámbito laboral, sino que abarca la construcción de un proyecto alternativo de universidad. Si bien se han elaborado documentos y orientaciones al respecto, se ha reiniciado la publicación de la revista foro universitario, y se han reanudado las reuniones y seminarios por sectores, las acciones a este respecto han sido notoriamente insuficientes. La ausencia del Secretario de Asuntos Universitarios es la muestra más evidente de ello.

La política del sindicato respecto a los académicos ha reiterado el tratamiento de este sector como si fuera al homogéneo. Es decir, hasta el momento y en la mayor parte de los casos, el STUNAM ha carecido de un tratamiento específico de los problemas e intereses de los trabajadores académicos; tal que, sin caer en el gremialismo, atienda las particularidades de cada grupo de estos trabajadores.

5. En el STUNAM existe una ausencia de participación efectiva de los trabajadores académicos afiliados. Esta situación se debe, entre otras cosas, a las diferencias en la contratación y naturaleza del trabajo que se realiza y a factores ideológicos y políticos; se debe -insistimos- a la represión y el control que las autoridades universitarias mantienen sobre los académicos, y a la falta de formas orgánicas que permiten su participación militante. Las dificultades e irregularidades que se han presentado tanto en la defensa laboral como en la gestoría de prestaciones de los sindicalizados, han hecho más crítica esta situación.

6. Respecto a la defensa laboral, habría que diferenciar. En aquellas dependencias donde no es fuerte el STUNAM, los sindicalizados temen que el sindicato los defienda, y temen participar abierta, libremente, en las cuestiones del sindicato. En las otras dependencias, la defensa laboral se ha realizado casi siempre cuando ya han estallado conflictos graves, que han sido resueltos favorablemente para los trabajadores. Pero el STUNAM no ha impulsado un programa de defensa laboral por grupos, sectores y problemas específicos, tal que atienda cotidianamente a los mismos y se anticipe a su agudización.

7. El crecimiento del STUNAM en el sector de los académicos pasa necesariamente por el conocimiento y satisfacción de los intereses laborales y académicos de este sector de trabajadores, y por una lucha más ideológica. Hay que considerar estas acciones por sectores y grupos de académicos. Es decir, la movilización de los trabajadores académicos debe de partir de los intereses específicos y particularidades de los mismos.

A pesar de las dificultades que ha enfrentado la construcción del sindicalismo académico y de las limitaciones del STUNAM, es evidente que nuestro sindicato debe y puede incrementar su presencia dentro de los trabajadores académicos que votaron por el STUNAM, sin estar afiliados; en los que se abstuvieron en Ia votación del recuento; dentro de los afiliados o simpatizantes del sindicato AAPAUNAM (pues ya nos encontramos en una lid sindical) y, dentro de nuestros propios afiliados para fortalecer su participación y compromiso con el sindicato. Pero esto ya es materia del plan de acción.

II. PLAN DE ACCIÓN

Presentación:

El plan de acción del STUNAM hacia el personal académico debe tener como objetivos fundamentales la obtención de la titularidad del contrato colectivo de trabajo y la conquista del contrato colectivo de trabajo único, e incrementar significativamente el peso del sindicato y de las fuerzas democráticas en la formación, impulso y adopción de un programa alternativo de universidad.
Estas dos cuestiones básicas no deben ser contempladas por separado, sino en su vinculación, haciendo ver claramente sus mutuas relaciones.

El STUNAM debe estar en el plazo más corto posible en capacidad de presentar una demanda por titularidad del contrato colectivo de trabajo, contra las AAPAUNAM. Esto implica desarrollar una política dirigida a los trabajadores académicos, y ser conscientes de que ésta debe ser una de las actividades prioritarias de nuestro sindicato.

Tanto para conquistar la titularidad como para lograr un proyecto alternativo de universidad, el sindicato debe partir de seis puntos básicos:

1. Eliminar el gremialismo, tanto en el interior como en el conjunto de los trabajadores de la UNAM.
2. Atender las cuestiones ideológicas que afectan la sindicalización de los trabajadores académicos.
3. Considerar que en el sector académico existen diferencias en la problemática laboral y académica, según los distintos tipos de relación laboral y académica que existan.
4. Entender que, en el caso del personal académico, los criterios laborales generalmente establecidos no pueden ser aplicados mecánicamente.
5. Contemplar que es en torno a la sindicalización académica donde se generan las más beligerantes oposiciones por parte de las autoridades, el Estado y la reacción.
6. Reconocer que en la Ley Federal del Trabajo, si bien se introducen puntos de gran repercusión negativa, en especial para los trabajadores académicos, también se han creado condiciones políticas para lograr la contratación colectiva única y la consolidación del STUNAM.

OBJETIVOS:

Lograr la incorporación de los trabajadores académicos y hacer de esta manera posible una política más consistente hacia este sector.

a) Política laboral general:

Ingreso por concurso de oposición abierto.
Definitividad y estabilidad.
Promoción sin restricciones ilegales.
Profesionalización de la enseñanza e investigación.
Apoyo a la lucha de los organismos democráticos de base.
Democratización en la elección de las Comisiones Dictaminadoras.
Análisis de la problemática específica de los diferentes sectores que conforman al personal académico sindicalizado.
Elaboración de un proyecto de contrato que debe contener las formas de ingreso, promoción y definitividad.
Tiempo disponible para la elaboración de tesis.
Unificación de las fechas de revisión de los Contratos Colectivos para arribar al Contrato Colectivo Único.
Creación de Comisiones Mixtas (horarios, higiene y seguridad) y su defensa.

b) Organización sindical:

Creación de la comisión de asuntos académicos que asesore a la Secretaría de asuntos académicos.
Creación de comisiones que asesoren a nivel delegacional a los académicos en lo laboral y lo académico.
Asignación de mayores recursos para la atención de los asuntos académicos.
Mayor atención a los asuntos laborales de los trabajadores académicos.
Análisis del Contrato Colectivo de las AAPAUNAM y su divulgación.
Denuncia sistemática en contra de la política del AAPAUNAM.
Diseño de una campaña en contra de la política represiva hacia el personal académico sindicalizado,la cual se ha recrudecido a partir del recuento.
Elaboración de un programa de capacitación del personal académico.
Institución del año sabático para los técnicos académicos y Profesor Especial de Carrera de Enseñanza Media Superior.
Impulso de una campaña de afiliación permanente.

c) Política académica:

Realización de un Foro General, antecedido de foros sectoriales, en las ENEP y el CCH.
Análisis de la problemática por sectores.
Difusión de la revista Foro Universitario.
Apoyo al desarrollo de los organismos colegiados de base.
Promoción de prácticas e investigación de nuevas formas de enseñanza colectivas.
Publicación de los avances de análisis por sector, para su discusión.
Democratización de los órganos colegiados de autoridad.

d) Propuestas específicas por sector:

Escuelas y Facultades de Humanidades

Profundizar en el análisis de las categorías, niveles y situación laboral del personal académico.
Impulso a la tramitación de la promoción del profesorado de asignatura "A"a "B".
Impulsar la apertura de plazas de profesor para los ayudantes de profesor para los que reúnen los requisitos exigidos, y que además se encuentran en el nivel "B" y son responsables de cátedra.
Regularización del personal académico que realiza labores de investigación, de tal manera que su contrato individual de trabajo corresponda al trabajo realizado.
Profesionalización del trabajo académico, especialmente en las escuelas y facultades de Música, Trabajo Social, Artes Plásticas, Derecho y Contaduría.
Regularización de los profesores que están contratados como interinos.
Apertura de concursos de oposición abiertos.
Estabilidad en el empleo para los técnicos académicos, así como definición y reglamentación precisa de sus funciones.

Escuelas y Facultades de Ciencias

Profundizar en el diagnóstico del perfil del personal académico en las facultades y escuelas de Ciencias.
Establecer Comisión de análisis conformada por las diferentes escuelas y facultades.
Fortalecer las instancias de defensa laboral, nivel delegacional y central (prestaciones, horarios, ingreso, promoción, etcétera).
Impulso a la categoría de técnico académico como personal de carrera.
Fortalecimiento de las subcomisiones de higiene y seguridad.

Escuelas Nacionales de Estudios Profesionales

Apertura inmediata de concursos de oposición, necesarios para lograr la definitividad de todos los profesores.
En tanto se abran dichos concursos se debe pugnar por lograr la recontratación automática, puesto que la labor del docente no puede ser considerada como obra determinada. Para aquellos maestros que no tengan materia en algún semestre, asignación de funciones equivalentes sin disminución de horario.
Aumento de plazas de profesor e investigador de carrera.
Desaparición del pago por servicios profesionales o por honorarios y la automática regularización como profesores de asignatura o de carrera, según sea el caso.
Apertura de concursos de oposición cerrados para la promoción de los profesores que reúnan los requisitos del Estatuto del Personal Académico.

Regularización de los profesores mediante:

a) Facilidades pactadas bilateralmente para el alcance de la excelencia académica.
b) Cumplimiento de las obligaciones del Estatuto del Personal Académico, sin la disminución de las horas contratadas.
c) Recontratación automática, en tanto no se definan plazos y facilidades para recibirse.

Mecanismos bilaterales para la asignación de horarios.
Realización de profesores sindicalizados para el diseño de un plan de acción que permita involucrar a la mayoría de los profesores de las ENEP para el impulso de las demandas.
Realización del FORO de las ENEPs.
Campaña de afiliación permanente.
Revitalizar la vida delegacional con la realización de asambleas de académicos, de acuerdo a nuestros estatutos.
Creación de un taller de redacción de las ENEP, mediante una convocatoria abierta, con el objeto de sacar una publicación para éstas (periódico mural, gaceta o boletín).