LIBROS

Baqués Quesada Joseph: Friedrich Hayek. En la encrucijada liberal-conservadora. Editorial Tecnos, Madrid, 2005. 182 páginas

José Olvera

Josep Baqués es doctor en ciencias políticas, licenciado en Derecho y en Ciencias Políticas (con premio extraordinario) y master en seguridad y Defensa. Ha sido analista de la Universidad de Granada y actualmente ejerce como profesor de Ciencia Política en la Universidad de Barcelona. En el año 2000 publicó El neoconservadurismo. Fundamentos teóricos y propuestas políticas y desde entonces ha publicado varias aportaciones sobre esta materia en diversas revistas especializadas y en obras colectivas, como es el caso de “Guerra, Paz y Política en Clausewitz” (2001), “La ilustración escocesa, ¿un depósito de intuiciones para el neoconservadurismo?” (2002) o “La perspectiva neoconservadora de la democracia y de la participación política de los ciudadanos” (2004).

Friedrich Hayek, Premio Nobel de Economía en 1974, fue un hombre beligerante con sus antagonistas ideológicos. Un hombre enemigo de todo gradualismo, que siempre dio sobradas muestras de poseer una enorme coherencia tanto personal como profesional. Esa coherencia queda reflejada en su enemistad radical y sin matices para con el socialismo, en cualquiera de sus variantes. Ya en 1944, en su obra “Camino de Servidumbre”, quizás la más difundida, inició su ofensiva directamente contra la línea de flotación del socialismo, y cuestionó también a la socialdemocracia.

Y se destaca en su amistad para con un cierto tipo de liberalismo, de tintes bastante conservadores. Hasta el final de sus días se mantuvo alejado de los partidos políticos y de las periódicas disputas electorales que aquéllos protagonizaban. Con toda seguridad, era plenamente consciente del impacto que su obra tenía en el escenario de las disputas políticas cotidianas. No se trataba, ciertamente, de un impacto fortuito, sino que era el fiel reflejo de la posición del autor en el entramado de las ideas políticas de nuestro tiempo.

Si bien es cierto, nunca celebró el empleo que Churchill hizo de sus textos, ni se jactó de los lazos existentes entre sus tesis y las políticas auspiciadas por Margaret Thatcher. Pero hay relaciones que no se pueden soslayar. Quizá por ello en 1991 recibió la Medal of Freedom, a instancias del entonces presidente de los Estados Unidos, George Bush.

La estructura de esta obra está compuesta de la siguiente manera:

Capítulo 1: Vida y obra de Friedrich Hayek. Notas biográficas. Estructura del libro.

Capítulo 2: Fundamentos de la teoría política hayekiana. La idea de progreso de Hayek. La polémica sobre la influencia del darwinismo en la obra de Hayek. El papel de la Razón en la evolución hayekiana. Racionalismo y política. Racionalismo y antirracionalismo en la obra de Hayek. La antropología hayekiana. Apuntes para una filosofía de la historia. Política y evolución: hacia la definición de una injerencia legítima.

Capítulo 3: Justicia y derechos en el ideario de Hayek. La columna vertebral del proyecto hayekiano: su idea de libertad. El verdadero alcance de la libertad hayekiana. La integración de la igualdad en el discurso de Hayek. El problema de la justicia social. Libertad positiva y democracia. El ámbito de los derechos en la teoría política de Hayek.

Capítulo 4: El Estado en la obra de Hayek: justificación y atribuciones. En busca de un Estado liberal: Hayek y el Estado de Derecho. El Estado a la luz de la teoría de la evolución espontánea. Las funciones del Estado. Economía y Estado. En particular, la lucha contra la pobreza. La financiación de las políticas públicas.

Capítulo 5: Friedrich Hayek en el contexto de la teoría política contemporánea. Una mirada hacia la izquierda y otra hacia la derecha. Reflexión final.

En esta obra, el doctor Baques expone las principales aportaciones que Hayek realiza a la teoría política contemporánea. Y lo hace de manera que el lector pueda ubicar adecuadamente a dicho pensador. A fin de lograr este objetivo, el libro se inicia exponiendo los rasgos que mejor identifican la trayectoria intelectual del personaje, desde su nacimiento hasta su muerte.

Más allá de las anécdotas biográficas, algunas de las cuales quedan asimismo registradas, lo interesante de esta aproximación es que podemos hacernos con una idea clara de las inquietudes profesionales y también políticas de Hayek: desde sus lecturas de juventud (nada conservadoras, por cierto) hasta su influencia en el pensamiento neoconservador de finales del siglo XX (incluyendo el hecho, bastante significativo, de que fuera condecorado por el Presidente George Bush, en 1991). Pero entre ambos eventos se alude también al modo en que decide abrazar las ideas del liberalismo económico (de la mano de Mises), a su enfrentamiento académico con Keynes, o a su relación con la escuela de Chicago.

Una vez situado a Hayek, José Baqués profundiza en los aspectos más relevantes de su legado teórico. En un primer bloque, analiza la vertiente más filosófica de su obra. Especialmente en lo que respecta a su idea de la evolución en el decurso de la historia. No en vano, Hayek posee una teoría muy personal en la que muestra cómo la historia es un producto de la actividad del hombre (del político) pero no de su designio (es decir, no de la planificación). En su opinión, el progreso tiene mucho de espontáneo produciéndose básicamente a través de una selección natural (de tintes darwinistas), que beneficia automáticamente a las instituciones más eficaces (el libre mercado es un ejemplo de ello). Con eso trata de deslegitimar la intervención en la economía o en la sociedad desde las instituciones políticas, al mismo tiempo que cuestiona de manera sutil pero a la vez muy significativa el ideario de la izquierda que fundamenta el progreso, precisamente, en la confianza depositada en la capacidad de reforma de nuestras instituciones.

Seguidamente, el autor comenta de un modo ordenado el contenido que Hayek le asigna a los principales temas de nuestro tiempo. Es especialmente suculento el análisis que el doctor Baqués Quesada nos ofrece de la dialéctica entre la libertad y la igualdad. Hay que tener en cuenta que Hayek pretende negar muchos aspectos relacionados con la segunda con la excusa de proteger mejor a la primera, hasta el punto de convertirse en un crítico implacable de la igualdad de oportunidades y de la igualdad de resultados.

Asimismo, es interesante la manera en que Hayek trata de desmontar el discurso favorable a la justicia social. Ambas polémicas quedan bien reflejadas en el texto. De hecho, Josep Baqués no sólo señala los principales axiomas de la teoría política hayekiana sino que va ofreciendo elementos que sirven para identificar sus puntos débiles.

Con todo, uno de los aspectos tratados de modo más incisivo por Josep Baqués es la teoría de la democracia que posee Hayek. Ahí podemos comprender por qué los liberal-conservadores, con Hayek a la cabeza, son pensadores que aceptan la democracia, pero sin algarabías. De hecho, se demuestra que su interés reside en ir limitando el alcance de la democracia, en ir reduciendo el papel de la mayoría, en ir evitando que los temas más importantes sean debatidos en el Parlamento. Y, llegando a casos extremos, en los que la democracia amenaza con desvirtuar algunas instituciones muy preciadas por Hayek (pensemos en el libre mercado), estos pensadores aceptan una “buena” dictadura antes que una democracia rendida a los encantos del socialismo. Todo ello queda bien argumentado en el texto, y en apartados como éste se puede observar que lo que el libro contiene es mucho más que una mera descripción de las tesis hayekianas.

A continuación, el autor repasa e interpreta las recetas concretas más importantes que Hayek llegó a ofrecer con la mente puesta en la actividad cotidiana de los gobiernos de hoy. Entre ellas figura la reducción de impuestos, así como la eliminación de algunas políticas vinculadas al welfare state (aunque sin llegar a desmantelarlo, como bien se recoge en el libro). En general, se trata de un apartado muy práctico pero en el que se pone de relieve la coherencia existente entre los aspectos más filosóficos y los aspectos más domésticos de la apuesta hayekiana. Finalmente, Josep Baqués hace un último esfuerzo por ubicar a Hayek en el contexto de la teoría política de hoy. Para ello, recoge algunas similitudes y diferencias que su obra mantiene con la de otros pensadores de la actualidad, tanto de derechas (Oakeshott, Kristol, Buchanan) como de izquierdas (Blackburn, Elster).
Estamos, pues, ante un libro que trata de analizar las tesis del principal pensador del liberalismo-conservador de nuestro tiempo con una vocación clara: el rechazo tanto de las apologías complacientes como de la demagogia fácil. Lejos de ambos extremos, Josep Baqués escribe una obra marcada por la mirada objetiva del científico de la política, destinada a que el lector comprenda los planteamientos de Hayek de una forma rápida, amena, pero al mismo tiempo rigurosa. Y, además, destinada a que el lector sea capaz de re-pensar, por sí mismo, los aspectos más incisivos del pensamiento hayekiano, pero no a través de la pasión ideológica sino gracias a la seriedad del enfoque, y es también a partir de la historia que el pensamiento político nos ayuda a descifrar los nudos del mundo contemporáneo y el papel del liberalismo conservador.