Reforma Universitaria

Política Educativa y Estado Democrático.
Datos para una reflexión sobre política educativa

La evaluación debe estar en manos de los académicos organizados en sus propias formas de trabajo concreto: Claustros, Academias, Colegios, con el objeto de que dicha evaluación enriquezca el quehacer académico y fortalezca la vida universitaria


María Elena Villatoro M. y Fabián López Pineda*

Antecedentes

La política actual de la educación en México nació en la Revolución de 1910, encontró su expresión nacional en el Congreso Constituyente de 1917 y se convirtió en todo un programa al fundarse la Secretaría de Educación Pública en 1921.

A lo largo de nuestra dramática historia las corrientes sociales en pugna siempre han entendido en toda su dimensión el significado político del proceso educativo; lo han valorado claramente como arma ideológica dirigida hacia propósitos dominantes. La historia de la lucha ideológica en México, hasta hoy, ha sido fundamentalmente la historia de la educación.

Nuestra nación nació a la vida independiente en lucha ideológica. Los partidos en gestación comprendieron la fuerza de la educación para modelar la conciencia nacional, de conformidad con las propias ambiciones políticas y sociales. La valoraron como expresión de intereses muy concretos, materiales y terrenales.

El sistema educativo nacional empezó a tener forma, estructura y coherencia en la segunda mitad del siglo XX; en los Congresos de Instrucción Pública en 1889 y 1891 se establecieron los acuerdos fundamentales rectores de la educación en nuestro país; a esos eventos se les considera como los Congresos Constituyentes de la Educación Pública en México.

A los Congresos de Instrucción Pública de 1889 y 1891 asistieron representantes por cada una de las entidades federativas, a la manera de los diputados que forman un Congreso Constituyente; en las definiciones fundamentales del sistema educativo tomadas en esos congresos participaron algunos de los hombres más ilustres de su época y de los educadores más sobresalientes; como fueron: Justo Sierra, Enrique C. Rébsamen, Carlos A. Carrillo, Miguel Serrano, Juan A. Mateos, Francisco Bulnes, Miguel Schultz y Joaquín Baranda.

Quien se convirtió en el organizador central y rector de la educación mexicana, fue Justo Sierra. En 1901, fue nombrado Subsecretario de Justicia e Instrucción Pública, y en 1905 asume el cargo de Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes. Formula un plan para la Reforma Integral de la Educación Mexicana. En 1906 se inicia la revisión de las instituciones docentes que culmina con el restablecimiento de la Universidad Nacional en 1910, al celebrarse el centenario de la Proclamación de la Independencia de México. En 1911 renuncia Porfirio Díaz a la presidencia de México, y Justo Sierra deja de ser Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes.

Al estabilizarse el país con el gobierno del General Álvaro Obregón, toma forma la política educativa. Se restaura la Secretaria de Educación Pública y queda al frente del mismo José Vasconcelos. Con claridad establece las metas del programa educativo: Organizar la Educación Pública en todo el territorio Nacional y a la vez fomentar la cultura y las artes. El propósito fue muy preciso: “Hacer llegar los datos del saber a todos los que quieran instruirse” y empieza a tomar forma el sistema de educación pública federal.

Se trabaja en beneficio de la educación de las mayorías, se combate el analfabetismo, se multiplican las escuelas rurales, se crean escuelas técnicas, agrícolas y misiones culturales. Se fomenta masivamente la música, el canto, la plástica, la lectura. La educación toma un resuelto sentido social. Y ciertamente se provoca un verdadero renacimiento cultural de la nación.

A propósito de la recomendación de una sociedad de eugenesia para impartir la educación sexual, en las escuelas públicas, la prensa diaria y los grupos conservadores, provocaron un gran escándalo que duró todo el año de 1933. Se calmó con la renuncia de Narciso Bassols a la Secretaría de Educación Pública; sin embargo la calma duró poco. En 1934, el artículo 3° de la Constitución fue reformado para establecer: “La Educación que imparta el estado será socialista….”

Con el pretexto de combatir la enseñanza socialista, en 1935 se inició una tenaz campaña contra las escuelas oficiales y sus maestros; las escuelas se vaciaron de niños. Aparecieron nuevamente grupos armados que en varias regiones del país capturaron maestros, los desorejaron o asesinaron.

El gobierno del General Lázaro Cárdenas sostuvo el programa de educación socialista, pero provocó una abierta hostilidad de los grupos conservadores. A la protesta muy elaborada del alto clero mexicano contra la orientación educativa establecida por la Constitución, se unieron la prensa conservadora, asociaciones de padres de familia, la Universidad Nacional y grupos norteamericanos. Y sin que se lograra realmente la escuela socialista, el artículo 3° se reforma en 1946 para establecer el texto que estuvo vigente hasta el año 1993.

Con la nueva redacción del artículo tercero en 1946, que establece la nueva doctrina educativa constitucional, se procuró evitar el desconcierto que provocaban con sus campañas los grupos conservadores y al mismo tiempo fomentar mediante la educación, la unidad nacional y una mejor comprensión de la convivencia internacional. De acuerdo con este contenido filosófico, la escuela mexicana ha de ser científica, laica, democrática, nacionalista, social y de solidaridad internacional en la independencia y en la justicia.

Así, a lo largo del proceso histórico que se inició con la lucha de los liberales del siglo pasado para modernizar a la nación; se han caracterizado tres etapas doctrinarias en la educación: la de la libertad de enseñanza, la del laicismo escolar y la que reivindica a favor del Estado las facultades rectoras de la Educación Nacional.

Política educativa

Dentro del marco que estableció la Constitución de 1946, creció muy rápidamente el Sistema Educativo Nacional, y sus estructuras pronto se quedaron atrasadas con relación a las nuevas necesidades del país y las demandas que plantea el mundo de nuestra época. El aparato administrativo tomo dimensiones gigantescas que entorpecieron su eficacia y perjudicaron su calidad.
Los funcionarios centrales se ocuparon de los problemas operativos y administrativos; pero descuidaron las tareas de orientar, guiar y supervisar el proceso educativo. El sistema se burocratizó excesivamente y la educación, por eso y otras razones entro en una crisis que cada mes, cada año se agrava más.

De esta forma, como respuesta a la situación de crisis del sector educativo, desde 1980 se promovieron diversos programas y varias acciones para renovar la educación, como:

· Se inició un proceso descentralizador del sistema educativo.
· El 7 de enero de 1992, la Secretaría de Educación Pública, concertó la firma del acuerdo nacional para la modernización de la educación Básica.
· Se transfirió a los Estados la operación y administración de la educación Básica retomando la SEP sus funciones normativas y rectoras de la Educación.
· Se establecieron los lineamientos para abandonar la enseñanza por áreas; de la lingüística y gramática estructural y de la llamada lógica matemática.
· Se restableció la enseñanza de la historia, la geografía, el civismo y las ciencias básicas.
· Se reformo el artículo 3º. Constitucional y consecuentemente el Congreso de la Unión discutió y aprobó una nueva Ley General de Educación.

Educación superior

El sistema universitario en el año 2000 estaba formado por 39 instituciones públicas y 49 particulares; de las 39 públicas, 36 son autónomas. En el conjunto de las universidades públicas se ofrecen 447 diferentes planes y programas de licenciatura. La matrícula de las universidades mexicanas está integrada aproximadamente por un millón de estudiantes. El costo promedio, se dice, de los servicios educativos por alumno es de $ 9,000.00 anuales en las universidades públicas.

Entre las universidades públicas y privadas existen grandes diferencias. Difieren en su tamaño y antigüedad; en su organización curricular; en sus estructuras, procesos y formas de gobierno. También son distintas en la naturaleza de sus relaciones laborales y en los fines que persiguen.

Son diversos los problemas universitarios que se han debatido en los últimos años, a saber:

· El bachillerato dentro de las universidades.
· El tamaño de las universidades.
· Las cuotas escolares.
· El presupuesto universitario.
· El proceso de privatización de la educación.
· Calidad de la educación.
· Certificación de la educación
· Internacionalización de la educación

Calidad en la educación.

Son diversos los datos sobre la mala calidad de la educación mexicana. Son muy altos los índices de reprobación y deserción escolares y muy bajos los niveles de aprovechamiento escolar. Investigadores privados consideran que México es un país de reprobados porque los índices del aprovechamiento escolar en la sociedad alcanzan apenas un 3.8 en promedio.

En las evaluaciones comparadas a nivel internacional, los estudiantes mexicanos han ocupado los últimos lugares en conocimientos de matemáticas, ciencias y comprensión de lectura.

Con la competencia comercial y la formación de mercados globales el concepto de la calidad y los sistemas para asegurarla presentaron una marcada evolución. En las últimas décadas se compite en el mundo con la calidad de los bienes y servicios que se ofrecen; pero, sobre todo, con la eficiencia de quienes lo producen. La calidad la genera en su esencia la capacidad de organización y de realización del hombre.

En la competitiva sociedad de nuestra época se considera que una educación es de calidad si reúne las características y requisitos que permitan verificar y registrar esa calidad de acuerdo con sistemas, normas y parámetro de reconocimiento internacional, como es el caso de los sistemas de gestión y aseguramiento de la calidad ISO 9000 que se han desarrollado en todos los países del mundo.

El ISO es la organización internacional para la normatividad; en este organismo, participan alrededor de 120 países. México es miembro fundador, y en aquí existen más de 200 Comités Técnicos. El Comité Técnico 176 es el responsable de las normas ISO 9000. Las siglas ISO se acomodaron para representar la voz griega ISO que significa lo equivalente, lo igual, como isométrico e Isósceles. Se busca establecer normas y reglas iguales para todos, por ello el concepto de calidad es diferente al de excelencia; esto significa lo desigual, lo que es mejor que todo lo igual.

Por ello decimos que la política del gobierno hacia las universidades se ha basado en los últimos años en procesos de evaluación que los han dejado bajo el control de las burocracias de los diferentes niveles.

El STUNAM reitera su posición de que la evaluación debe estar en manos de los académicos organizados en sus propias formas de trabajo concreto: Claustros, Académicas, Colegios, con el objeto de que dicha evaluación enriquezca el quehacer académico y fortalezca la vida universitaria, y no se impongan como proceso paralelo y burocrático, que sólo genera dispersión y atomización de los esfuerzos del personal docente.

UNAM: Reforma del Estatuto del Personal Académico.

Creemos que es el momento de volver a discutir su Estatuto con mayúscula y minúscula, para tratar de crear las condiciones para promover su autoorganización académica, profesional y, para nosotros muy importante, también sindical. No se trata de impulsar una polarización sectaria, sino de conjuntar esfuerzos para que el académico de la UNAM vuelva a encontrar alguna motivación o interés en asociarse, por lo menos académicamente.

En este sentido, el 6 de octubre del 2004 se llevaron a cabo las elecciones para elegir a los 100 representantes de todas las figuras académicas que forman parte del Claustro académico para la Reforma del Estatuto del Personal Académico, el cual se instaló formalmente el 30 de noviembre del mismo año. Por lo que respecta al STUNAM, en el XXIII Congreso General Ordinario se nombró a la Comisión para la Reforma del EPA, la cual ha venido trabajando con las propuestas de los académicos afiliados a nuestra organización sindical.

*Secretaría de Organización Académica, STUNAM

BIBLIOGRAFÍA

Osorio Razo, Vicente. ISO 9000:2000 en la Educación Mexicana. Secretaría de Educación Pública, México, D. F. 2003, pp. 419.
Rodríguez Fuentes, Agustín. El Rumbo de México Debe Cambiar. STUNAM, México, D. F. 2003, pp. 262.