La Filosofía, asignatura fundamental En el marco de las llamadas reformas estructurales impulsadas por las administraciones panistas destaca, por sus alcances en el mediano y largo plazos, la reforma educativa, tanto en el nivel básico como en el nivel Medio Superior que imparte la Secretaría de Educación Pública. De entre los distintos modelos educativos del nivel bachillerato a nivel nacional destaca el que imparte la Universidad Nacional Autónoma de México, tanto en la modalidad de la Escuela Nacional Preparatoria como en la del Colegio de Ciencias y Humanidades, bajo los principios y orientaciones que establece la Legislación Universitaria. En este sentido, el Marco Institucional de Docencia, modificado y adicionado en la Comisión de Trabajo Académico del Consejo Universitario del 30 de septiembre de 2003, establece: (…) La función docente debe estar vinculada con las inquietudes y problemas de la sociedad en donde se desarrolla. Nuestra Universidad debe instruir, educar y formar individuos que sirvan al país. Pretendemos preparar alumnos competentes e informados, dotados de sentido social y conciencia nacional, que actúen con convicción y sin egoísmo, que pretendan un futuro mejor en lo individual y en lo colectivo. Esto sólo se logra en un ambiente de libertad, sin prejuicios, dogmas o hegemonías ideológicas. (…) Los planes y programas de estudios ofrecidos por la Universidad deben atender, tanto a las necesidades del desarrollo científico y tecnológico prioritarias para el país, como al desarrollo del conocimiento y a la preservación de la cultura nacional. A su vez el Reglamento de la Escuela Nacional Preparatoria consigna: Artículo Segundo.- La Escuela Nacional Preparatoria tiene como finalidad impartir enseñanza correspondiente a nivel de bachillerato, de acuerdo con su plan de estudios y con los programas correspondientes, dando a sus alumnos formación cultural, preparación adecuada para la vida y un desarrollo integral de su personalidad, que los capacite para continuar estudios profesionales conforme a su vocación y a las obligaciones de servicio social que señala el Artículo Tercero del Estatuto General. En congruencia con estos principios, el plan de estudios del bachillerato de la Universidad Nacional considera al área de la filosofía y a sus asignaturas como fundamentales en el desarrollo personal, profesional y social. En ese sentido la filosofía no debe entenderse sólo como agregado cultural en la formación de las personas, sino como momento de síntesis crítica y reflexiva de fenómenos como la moral, la ciencia, el arte, la técnica, la industria, la política y la economía, todos instantes que el entendimiento separa pero que la filosofía, como momento elevado de la razón, unifica para darles sentido dentro de la existencia humana que es, al final, origen y meta de toda reflexión filosófica. Más allá de la mera pretensión, la filosofía expresa el infinito deseo sin el cual el mundo y la vida se cierran; abre el mundo y la existencia del ser humano a lo nuevo, a lo inesperado, al misterio. Frente al avasallamiento de la técnica y la racionalidad instrumental, más nos vale entender todo esto en función de dotar a nuestros jóvenes del arsenal crítico y argumentativo que les permita aspirar a una vida mejor. Sin la ética como momento crítico y la lógica como momento argumentativo, el ideal estético de una vida mejor es simplemente imposible. La pérdida de la filosofía implica, entonces, la aceptación de que hemos sido derrotados. Ciudad Universitaria, mayo 22 de 2009 “Unidos Venceremos” Consejo General de Representantes lg/far/mslg/aglg |
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