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Legado Sindical No. 2                      Nueva Época                        Septiembre 2009
 
   

 


OCHENTA AÑOS DE LUCHAS SINDICALES EN LA UNAM
Las relaciones laborales en la Universidad Nacional Autónoma
de México (1929-2009)

Introducción

Hace ya treinta años que se presentó el primer trabajo sobre la historia del sindicalismo universitario, en el que se difundió -por primera vez- la información acerca de la existencia de las diferentes organizaciones de trabajadores de la Universidad Nacional, a partir del año de 1929 y hasta esa fecha.

En dicho documento se señalaron las causas por las que surgió el movimiento para la defensa de los derechos laborales de los trabajadores universitarios. Asimismo, en esa edición encontrábamos los nombres tanto de las organizaciones sindicales, con una breve reseña de su fundación, como de los secretarios generales. Por otro lado, se mencionaban las reformas efectuadas a la Legislación Universitaria con respecto a las relaciones laborales, que lo mismo afectaban al personal administrativo y al personal académico.

En la presente cronología se señalan los cambios importantes ocurridos durante la historia de nuestras organizaciones sindicales, así como los avances y retrocesos que en materia laboral ha tenido la UNAM en sus leyes, reglamentos y estatutos.

Esta historia de ochenta años de lucha de los trabajadores de la Universidad Nacional constituye  un testimonio irrebatible que puede dar respuesta a varios problemas que todavía afectan al sindicalismo universitario. Algunos de estos acontecimientos decisivos consisten, por una parte, en que conjuntamente al otorgamiento de la Autonomía Universitaria surgió la primera organización sindical de los trabajadores universitarios, y que, por otra, en 1932 se da la firma del Primer Contrato Colectivo de Trabajo registrado ante las autoridades laborales de la Secretaría del Trabajo, en el cual la Universidad asumió formalmente su carácter de patrón. A su vez, las etapas subsecuentes escenifican el largo debate sobre las relaciones laborales que las autoridades universitarias han tratado de subsumir en abstracciones y juegos de palabras contra los derechos de los trabajadores.

Después de un largo proceso de discusiones legales entre sindicatos y autoridades universitarias y laborales, hoy contamos con una legislación sobre las relaciones de trabajo en las universidades. Este problema, contrariamente a lo que se piensa, no es nuevo, pues inició con la autonomía de la Universidad Nacional, en julio de 1929, al desligarse de la Secretaría de Educación Pública, luego del conflicto estudiantil de aquel año.

La legislación universitaria y el sindicalismo en la UNAM

El movimiento estudiantil de 1929 se inició como una protesta -al interior de la Facultad de Derecho- en contra de lo que los estudiantes consideraban una imposición por parte del Director y las autoridades universitarias al establecer exámenes trimestrales en lugar de la costumbre de presentar sólo exámenes finales. El conflicto se extendió a otras escuelas que se sumaron al llamado de huelga, cada una con reivindicaciones propias.

Como la Universidad dependía directamente del Gobierno Federal, se pidió la intervención de la fuerza pública para reprimir el movimiento; la reacción de los estudiantes fue demandar la autodeterminación de la Universidad Nacional con respecto al gobierno. El conflicto tuvo una duración de más de dos meses, y concluyó cuando el Presidente Portes Gil decidió enviar una Iniciativa de Ley para que a la Universidad se le otorgara la autonomía. En julio de 1929 se promulgó la Ley Orgánica que contenía las disposiciones de la ahora Universidad Nacional Autónoma de México.

El tres de julio de 1929, durante el conflicto estudiantil que culminó con el establecimiento de la autonomía de la Universidad, se constituyó la "Sociedad de Profesores, Preparadores y Ayudantes de la Escuela Nacional Preparatoria", con el propósito de "velar por los intereses universitarios de sus miembros en todos los aspectos derivados de la Ley".1

En la ley Orgánica de aquel año, concretamente en su artículo 31 2 cambió el carácter de los trabajadores de la Universidad Nacional, al dejar de ser empleados federales. Ese mismo año, al quedar sin protección laboral y sin el apoyo que les significaba la ley de Pensiones Civiles de Retiro: los empleados decidieron fundar la Unión de Empleados de la Universidad Nacional (UEUN), el 3 de septiembre de 1929. En esa ocasión se decidió la conformación de un Comité Directivo Provisional encabezado por Xavier Chávez Montiel y se estableció en los Estatutos que la duración del Comité sería de un año. Por otro lado, se presentó un proyecto para organizar una caja de ahorros y una mutualidad, debido a la no existencia de un seguro de vida o de una pensión para los trabajadores universitarios. Desde la fecha en que se constituyó la UEUN, se incorporó a la Federación de Sindicatos Obreros del D.F. (FSODF) -organización que los asesoró en su formación- y que a su vez formaba parte de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM).

Para el año de 1930 se eligió un nuevo Comité designando como Secretario General a Raúl Cordero Amador quien renunció al mes y medio al dejar de ser empleado y quedar sólo con sus clases de profesor. Posteriormente se eligió a Pedro Medina Escalona, quien también renunció un mes después por razones similares a las de su predecesor. Finalmente se designó a Miguel Carrillo, quien solicitó ante el Consejo Universitario -el 16 de agosto de ese mismo año- que se emitiera un dictamen sobre la situación de los profesores y empleados con respecto a la Dirección de Pensiones Civiles de Retiro.

El 22 de diciembre de 1930 fue electo como Secretario General Diódoro Antúnez Echegaray, quien promovió una serie de acciones para fortalecer a la organización y logró infringir -ante la Junta Central de Conciliación- serias derrotas a las autoridades encabezadas por el Lic. Ignacio García Téllez, además de conseguir que se reinstalara a todos los cesados. Diódoro Antúnez luchó porque existiera una Ley del Servicio Civil y obtuvo el ofrecimiento del Rector para que fuera un Contrato Colectivo Trabajo el que rigiera las relaciones laborales en la Máxima Casa de Estudios. Este dirigente se convirtió a la postre, en el primer despedido político de aquellos años, al ser acusado por el Rector de un hecho falso.

El Primer Contrato
Al ser despedido Diódoro Antúnez, la Asamblea Sindical organizó la elección de un nuevo Secretario General, designando para ese cargo al coronel retirado Manuel Vázquez Cadena, quien con las bases establecidas por Antúnez logró un momento de gran importancia para la organización, al conseguir que el 26 de febrero de 1932 el Rector de la Universidad, Lic. Ignacio García Téllez, firmara con la Unión de Empleados un Contrato Colectivo de Trabajo, el cual dejaba asentado en su Cláusula 1ª.: "Para los efectos de este Contrato v de acuerdo con los artículos 4° v 232 de la Ley Federal del Trabajo. en lo sucesivo a la Universidad Nacional Autónoma se le nombrará Patrón v a la Unión de Empleados simplemente sindicato".4

1 Estatutos de la Sociedad de Profesores, Preparadores y Ayudantes de la Escuela Nacional Preparatoria. Fondo José Enrique Pérez Cruz del AHUNAM-IISUE.
2 Artículo 31 de la Ley Orgánica de 1929.
Los empleados de la Universidad, de cualquier índole o categoría, no serán considerados como empleados federales a partir de la promulgación de esta Ley, pero por razones de equidad y estando ellos encargados de un servicio público, continuarán gozando de los beneficios que la Ley de Pensiones Civiles de Retiro les concede, quedando sujetos a las obligaciones y derechos de la misma Ley. A partir de 1930, el Consejo Universitario podrá resolver lo que .estime conveniente sobre la situación de los empleados de la Universidad en relación con la Ley de Pensiones Civiles de Retiro.

3 Artículo 33. Mientras los empleados de la Universidad estén sujetos a la Ley de Pensiones Civiles de Retiro, el Tesorero de la Universidad, y, consecuentemente los pagadores u oficinas pagadoras de sueldos o emolumentos de empleados de las instituciones que integran o en lo futuro integren la Universidad, están obligados a hacer al personadle las instituciones, los descuentos que prevenga la Ley General de Pensiones Civiles de Retiro y la Dirección General del Ramo, muy especialmente aquellos a que se refiere el artículo 48 de la Ley Genera! de Pensiones, observándose lo dispuesto lo dispuesto en esa Ley General de Pensiones y entregándose a dicha Dirección las cantidades recaudadas por esos conceptos, como lo hacen los pagadores del Gobierno Federal.
4 Subrayado del autor. Contrato Colectivo de Trabajo firmado entre la Unión de Empleados y el Rector García Téllez en marzo de 1932.

Es de notar que este primer Contrato tuvo una vigencia de aproximadamente dos meses, en razón de las contingencias que vivía la Universidad en esos años pero, sobre todo, por la posición intransigente que asumirían ulteriormente las autoridades universitarias. Así, este instrumento, que hubiera podido ser la base para un trato adecuado y, asimismo, el marco laboral entre la Universidad y sus trabajadores, fue desconocido por las propias autoridades universitarias, a pesar de las protestas de la UEUN ante los tribunales laborales. Por otra parte, a mediados de 1932 se constituyó un Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional, mismo que no tuvo una gran actuación y a los dos meses dejó de existir; sus integrantes se sumaron a la Unión de Empleados.

Posteriormente, durante los días 9, 16, 23 y 30 de agosto de 1932, y dado que el Rector García Téllez había pedido al Consejo Universitario que nombrara una comisión encargada de elaborar una Ley del servicio Civil, finalmente fueron discutidos y aprobados en esa instancia dos reglamentos, uno de servicio civil para los empleados de la universidad y otro para el personal obrero y servidumbre. Estos documentos fueron enviados a la Presidencia de la República para que diera su visto bueno, tal y como estaba previsto en los artículos 35 y 36 de la Ley Orgánica.

El 2 de septiembre el Presidente de la República Pascual Ortiz Rubio presentó su renuncia y el Congreso de la Unión designó a Abelardo Rodríguez por unanimidad dos días después. El día 12 de ese mismo mes concluyó el período del Rector García Téllez y el Consejo Universitario designó como Rector al ingeniero químico Roberto Medellín Ostos.

Los Reglamentos enviados fueron vetados por el Presidente de la República, quien los devolvió al Consejo Universitario; el consejero González Aparicio propuso que se reglamentaran los artículos 35 y 36 de la Ley Orgánica, que facultaban al Ejecutivo Federal para vetar las resoluciones del Consejo Universitario. Por su parte, el consejero Vicente Lombardo Toledano propuso que la Rectoría gestionara ante la Secretaría de Educación Pública las observaciones a los resolutivos del Consejo.

Al no llegarse a un acuerdo, fue elaborado un proyecto que se discutió y aprobó el 19 de enero de 1933, en calidad de Reglamento Interior de las Oficinas Administrativas de la Universidad Nacional Autónoma, mismo que establecía en su Capítulo I sobre "Disposiciones Generales", Artículo 12, "El Rector de la Universidad es el jefe superior de las oficinas de la misma institución y del personal que presta sus servicios en ellas", y en su Artículo 32 "El Rector de la Universidad está facultado, con las limitaciones que le señalan la Ley Orgánica (1929) y los reglamentos derivados de ella, para nombrar, conceder licencias, disponer cambios y expedir ceses y contratar los servicios en las oficinas administrativas, ya sea transitoria o permanentemente, así como fijar las horas de trabajo en las oficinas". Este ordenamiento contemplaba únicamente las obligaciones y sanciones para los empleados, pero ni una sola prestación.

Para el mes de marzo de 1933 fue electo como Secretario General de la Unión de Empleados José Meixueiro Bonola, quien provocó serias controversias al interior de la organización, al grado de poner en peligro la existencia de la misma al convocar a la constitución de un nuevo sindicato.

Del 7 al 14 de septiembre de ese mismo año se llevó a cabo el Congreso de Universitarios Mexicanos, en el cual se resolvió que la educación universitaria debería basarse en el materialismo histórico. Al término del Congreso los estudiantes católicos se opusieron y decidieron que los acuerdos tomados no serían aceptados, por lo que se inició una huelga en la que se demandaba la renuncia del Rector Medellín y del Director de la Escuela Nacional Preparatoria, Vicente Lombardo Toledano.

El SEOUAM y la autonomía "total"

A mediados del mes de octubre -en plena huelga- los conflictos internos hicieron crisis y el Secretario General y el Secretario del Interior, junto con un grupo de trabajadores, decidieron constituir una nueva forma de agrupación: el Sindicato de Empleados y Obreros de la Universidad Autónoma de México (SEOUAM). Esta organización surge en el momento en que se promulgaba la Ley Orgánica del22 de octubre de 1933, que le daba a la Universidad la "completa" autonomía y eliminaba el carácter de Nacional; también le fue retirado parte del subsidio oficial, provocando una aguda crisis económica en la Institución.

El 23 de octubre, al concluir la huelga estudiantil, el Consejo Universitario designó como Rector a Manuel Gómez Morín. En Asamblea Sindical, el 6 de noviembre, se desconoció a José Meixueiro Bonola y se procedió a nombrar como nuevo Secretario General a Fabián León. Por su parte Meixueiro Bonola, había solicitado y obtenido de las autoridades laborales su registro y reconocimiento para el SEOUAM, pero no pudo aglutinar a la mayoría de los trabajadores y ahí culminó su trayectoria.

Con la nueva Ley Orgánica y el subsidio reducido, los días 3 y 13 de noviembre el Consejo Universitario integró una comisión para estudiar la reorganización de las secciones administrativa y docente de la Universidad, planteando la reducción de las partidas correspondientes al personal administrativo y la disminución del personal llamado "de servidumbre", lo cual originó que los sueldos de los empleados fueran reducidos a la mitad (de 100 pesos mensuales que percibían en 1933, a 50 pesos en 1934).

En 1934 se generó un nuevo conflicto estudiantil que  concluyó con la renuncia del Rector Manuel Gómez Morín en el mes de octubre, renunciando de manera definitiva en noviembre de  ese año.; el 27 de octubre de designó al  Dr. Enrique O. Aragón como Rector interino, quien renunció el 26 de noviembre para que se designará en esa misma fecha, al Dr. Fernando Ocaranza.

EI 17 de septiembre de 1935, el Rector Ocaranza renunció y el Consejo Universitario designó Rector al Lic. Luis Chico Goerne. Para noviembre de aquel año resultó electo como Secretario General de la Unión de Empleados de la Universidad Nacional, Daniel Bravo Chávez, quien desarrolló una intensa labor sindical en la Universidad y decidió retomar el nombre del SEOUAM para aprovechar el registro sindical que había obtenido esa organización.

Los días 24 y 25 de junio de 1936 fue aprobado el Estatuto de la Universidad, a partir de un estudio sobre la situación de la Institución. Dicho documento contemplaba por primera vez la existencia de "tres representantes empleados de la Universidad" ante el Consejo Universitario y en su Artículo 38 planteaba la elaboración de "Un Reglamento del Servicio Civil" que buscaba determinar la forma en que serían designados y removidos los empleados de la Universidad y fijaría sus derechos y deberes de acuerdo con las siguientes bases:

            l. Los empleados que hayan prestado sus servicios durante tres años en algún establecimiento             universitario no podrán ser removidos sino por acuerdo del Consejo, tomando por mayoría de dos     tercios de los votos computables de dicho cuerpo, en sesión en la que se les haya dado             oportunidad de defenderse.

            2. En todo movimiento de personal se tendrá en cuenta la antigüedad y la eficacia de los servicios             prestados por los empleados, con objeto de concederles los ascensos que merezcan.
            3. Los empleados que hayan prestado  servicios a la Universidad durante más de 25 años, tendrán             derecho a disfrutar de una pensión según los términos o los requisitos que el reglamento señale."

Este reglamento no llegó a aplicarse a los trabajadores universitarios debido a la situación económica vivía la Universidad. EI 18 de diciembre del mismo año fue presentada ante el Consejo una petición de aumento salarial para los empleados, misma que no se concedió.

Al llegar el mes de julio de 1937, en vista de que no se había elaborado el Reglamento de Servicio Civil, además de que ~ circulaban opiniones sobre la incorporación de los empleados universitarios al Estatuto Jurídico de los Empleados Federales, se integró un comité reorganizador del SEOUAM, con la finalidad de estudiar la relación laboral y expresar su opinión. Dicho organismo quedó conformado de la siguiente manera:

Secretario General:
Daniel Bravo Chávez;
Secretario de Organización:
Isidro Castorena (empleado y estudiante);
Secretario del Interior:
Juan Estrella Campos (empleado y estudiante);
Secretario de Prensa y Propaganda:
Luis Santos Orlaineta;
Secretario de Finanzas: Salvador Ortiz,
además del apoyo de los estudiantes José E. Elizalde, Octavio Rivas Cid, Rafael Gómez Díaz y Francisco Robledo, así como de los profesores Leopoldo H. Ancona y José Vallejo Novelo.

Violencia de las autoridades

El recién integrado Comité emitió un comunicado el 22 de julio, pronunciándose en contra de que los trabajadores universitarios fueran integrados al Estatuto Jurídico de los Empleados Federales, porque atentaba "contra la autonomía de la institución y ello implicaría una traición a los ideales de la juventud universitaria"; también señalaban que la Universidad debía ser considerada como una institución particular
y, por tanto, con calidad de patrón. Con base en los puntos anteriores, solicitaban que se les considerara dentro de la Ley Federal del Trabajo, "ya que ésta no hace distinción alguna entre empresas con utilidad o sin ellas, para garantizar los derechos de los trabajadores".

Finalmente, en dicho comunicado se dirigían a los estudiantes para indicarles que "sus derechos no son comunes" y que no trataban de aniquilar a la Universidad, sino que "sólo queremos que se nos tome en cuenta como asalariados, con un mínimo de derechos, en comparación a los que tienen los demás trabajadores", y agradecían la solidaridad de las organizaciones estudiantiles que los habían apoyado. Solicitaban también que el rector "atienda la resolución de nuestros problemas económicos",

La respuesta del rector se dio el 26 de julio de 1937 y fue repartida en volantes. "La rectoría de la Universidad Nacional de México ratifica su criterio en el sentido de que estima que la interpretación jurídica correcta acerca de la personalidad de la Universidad es que se trata de un caso típico de personalidad de Derecho Público descentralizada. En consecuencia, el criterio de la rectoría es precisamente el punto de vista opuesto a la opinión de que la Universidad es persona de derecho privado, y que puede estimarse que su situación es equivalente a la de una organización patronal".

A la vista de la actitud patronal, el Comité volvió a emitir otro comunicado llamando a los profesores a integrarse al sindicato, el cual, aseguraban, debería ser un sindicato de empresa "porque lo integrarán todos y cada uno de los obreros, empleados y profesores de la institución y estaría dividido en dos secciones: Administrativa y Académica". Reiteraba, además, "su derecho de asociación y huelga, que el presidente Cárdenas había concedido incluso a los empleados federales". Finalmente, ratificaba nuevamente "los propósitos que nos mueven a intervenir en la lucha... el engrandecimiento de la universidad en todos sus aspectos".

Desafortunadamente las autoridades respondieron con violencia, enviando a un grupo de pistoleros a disolver una asamblea de empleados que presidía Bravo Chávez. Sin embargo, no por ello dejaron de hacer movilizaciones exigiendo un Contrato Colectivo de Trabajo, y se presentó un proyecto en colaboración con Izcabalceta. Por otro lado, y en busca de apoyo para sus demandas, el sindicato se afilió al Consejo Nacional del Trabajo, en tanto que las autoridades elaboraban un proyecto de Reglamento de Servicio Civil.

A fines de julio también apareció un cartel de una supuesta organización denominada Unión de Empleados Profesores y Obreros de la Universidad Nacional Autónoma de México que apoyaban los puntos de vista de las autoridades universitarias, ya que afirmaban que las relaciones laborales deberían regirse por una Ley de Servicio Civil y por el Estatuto Jurídico de los Empleados Federales. Finalmente, el 17 de agosto de 1937, el Consejo Universitario expulsó a Daniel Bravo Chávez y a todo el Comité Ejecutivo del sindicato.

Un conflicto estudiantil, que se manifestaba en contra de las arbitrariedades del Rector Chico Goerne a quien se le encontró que tenía en la nómina a los líderes  estudiantiles y había cometido varios abusos-, hizo que éste renunciara el 9 de junio de 1938 y no fue sino hasta el 21 de junio cuando se designó al Dr. Gustavo Baz como Rector. La llegada del Dr. Gustavo Baz hizo que las relaciones de las autoridades y el SEOUAM mejoraran, ya que reinstaló a los líderes cesados, con excepción de Daniel Bravo Chávez; para tratar de volver a la normalidad se eligió a Luis Santos Orlaineta como Secretario General.

Sin embargo, debido a la mala situación económica que atravesaba la Universidad Nacional, el 8 de septiembre de 1938 nuevamente se aplicaron disminuciones de sueldo a los empleados, por lo que el representante ante el Consejo, Manuel Barranco, protestó por la medida. Los días 6,13 Y 17 de octubre el Consejo Universitario discutió el proyecto de Estatuto General, y al llegar al punto referente a los empleados pidieron la palabra sus representantes, el ingeniero Blázquez y Barranco y el líder sindical Santos Orlaineta, quienes se inconformaron porque se reducía la representación de tres a dos empleados ante el Consejo Universitario; al final, perdieron la votación.

Es importante mencionar que en marzo de 1938 se constituyó un Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma, que fijó como sede las instalaciones del Instituto de Geología; dicha agrupación tuvo una efímera existencia, de no más de tres meses. EI 18 de mayo de ese año se constituyó el Sindicato de Trabajadores de la Imprenta Universitaria, como consecuencia de la disolución de la Sociedad Cooperativa que elaboraba las publicaciones de la Universidad desde 1935. Además, el 4 de abril de 1938 las uniones y asociaciones de profesores que existían en 1a Universidad, decidieron la constitución de la Federación de Profesores de la Universidad Nacional Autónoma de México; su Secretario General era el Dr. Julio Jiménez Rueda. Las organizaciones docentes que participaron fueron: la Unión de Profesores de la Facultad de Filosofía y Estudios Superiores, la Asociación de Profesores de la Facultad de Medicina, la Unión de Profesores de la Escuela de Ingenieros, la Asociación de Profesores de la Escuela Nacional de Odontología, la Unión de Profesores y Empleados al Servicio de la Escuela de Extensión Universitaria, la Unión de Profesores de la Escuela Nacional Preparatoria y el Comité Organizador de la Unión de Profesores de la Escuela Superior de Música.

Posteriormente, el dieciocho de julio de 1939, el Comité Ejecutivo del SEOUAM definió, por medio de un volante, los objetivos que reivindicaban a la organización: "

Continúa...