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Legado Sindical No. 3                      Nueva Época                        Enero de 2010
 
   

 

A OCHENTA AÑOS DEL SURGIMIENTO DE LA PRIMERA ORGANIZACIÓN
EN LA UNIVERSIDAD NACIONAL (1929-2009):
LA UNIÓN DE EMPLEADOS DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL
 AUTÓNOMA (1929-1935)

Lic. José Enrique Pérez Cruz
A José Enrique Pérez Rasso, In Memoriam

Hace ya 80 años cobró vida la primera organización gremial de los trabajadores administrativos en la Universidad Nacional de México. A pesar de que han transcurrido 8 décadas -y después de que en 5 de ellas se logró cambiar la legislación- las condiciones económicas actuales se parecen mucho a las del inicio de la lucha que llevó a la creación de esas primeras organizaciones, es decir, a la época posrevolucionaria o quizá a la etapa prerevolucionaria, en la que se conculcaban los derechos de los trabajadores (es el caso, por ejemplo, del SME).

Para llegar a las condiciones laborales actuales, ha sido necesario el avance a través de varias etapas organizativas, incluyendo un intento fallido en 1927 que hubo que abortar por la amenaza de cese a los integrantes del mismo. La lucha desarrollada por los trabajadores universitarios -administrativos y académicos- se debió a que durante muchos años vivieron en la indefinición jurídica; sin embargo, esto no fue obstáculo para que de manera gremial se conformaran agrupaciones en la Universidad Nacional en defensa de sus derechos.

El movimiento estudiantil de 1929 trajo consigo una serie de secuelas. La más importante de ellas fue la Autonomía Universitaria, y al promulgarse una Ley Orgánica para la Universidad Nacional como consecuencia del otorgamiento de dicha autonomía se dio también el cambio de carácter laboral del personal universitario administrativo y docente.

También en aquel año se inició el proceso de lucha del personal académico y administrativo para lograr la regularización de sus relaciones laborales con la Universidad Nacional, a raíz de que en el Artículo 31 de la Ley Orgánica promulgada en julio estableció que "Los trabajadores de la Universidad de cualquier índole o categoría, no serán considerados como empleados federales a partir de la promulgación de esta ley pero, por razones de equidad y estando ellos encargados de un servicio público, continuarán gozando de los beneficios que la Ley de Pensiones Civiles de Retiro les concede. A partir de 1930 el Consejo Universitario podrá resolver lo que estime conveniente sobre la situación de los empleados de la Universidad en relación con la Ley de Pensiones Civiles de Retiro"1

Este cambio implicó que quedarán al margen los derechos que hasta entonces tenían los trabajadores administrativos y docentes de la Universidad Nacional, en particular los relacionados con la jubilación y los préstamos a corto plazo e hipotecarios. Habría que considerar que una parte del personal no ingresó en 1910, sino que pertenecían a las escuelas que ya existían desde antes de que fueran incorporadas a la Institución, como eran las escuelas de Altos Estudios, Bellas Artes, Jurisprudencia, Ingeniería, Medicina y Preparatoria, por lo que con esta nueva situación perdían esos beneficios. Al personal se le hizo la invitación para que quienes lo desearan pudieran solicitar la devolución de sus aportaciones a la Dirección de Pensiones Civiles. Muchos empleados así lo hicieron, debido a las carencias económicas que tenían por lo reducido del salario. Aunque existe poca información sobre la población de la comunidad universitaria, los datos proporcionados en el informe del Presidente Calles sobre la Institución indican que había "1390 personas el total de los empleados universitarios (así se trataba a la totalidad del personal docente y administrativo), de los cuales 933 eran profesores, entre ellos más de ochenta sin sueldo, 219 técnicos y administrativos, y 238 de la servidumbre.”2 Éste último término se empleaba para designar "a las siguientes clases: Afanadores, Conserjes, Chóferes, y Ayudantes de Chofer, Elevadoristas, Jardineros, Mozos, Porteros, Veladores y Vigilantes."3 EI número de alumnos en ese momento ascendía a 8300.

Por otro lado, el cambio de personalidad jurídica les permitió también, luego de una intensa tarea de concientización y de llenar los requisitos establecidos para que el Lic. Emilio Portes Gil emitiera el Acuerdo Presidencial para su reconocimiento, que el 3 de septiembre4-con la asesoría de la Federación de Sindicatos Obreros del Distrito Federal (en adelante FSODF)- se constituyera la UNIÓN DE EMPLEADOS DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA, misma que se afilió a aquella organización perteneciente a la Confederación Revolucionaria de Obreros de México (CROM). EI 27 de octubre se celebró una velada para festejar la constitución de la Unión de Empleados en el Anfiteatro de la Escuela Nacional Preparatoria, a la que asistió como invitado de honor el Rector, Lic. Ignacio García Téllez, y en la cual tomó la palabra en representación de las autoridades el profesor José Romano Muñoz, Jefe de la Sección de Preparatoria.5

La Unión de Empleados estableció en sus Estatutos, aprobados en la Asamblea Sindical del 29 de octubre, que la primera Mesa Directiva sería de carácter provisional y que la duración de las siguiente sería de un año; así mismo, quedó de manifiesto que era una organización de resistencia y que "con el nombre de Unión de Empleados se constituye una sociedad de carácter gremial integrada por los empleados y servidores de dicha Institución". También se estableció que los fines que perseguía eran "hacer valer ante las autoridades universitarias, los derechos que, quienes sirven a la Universidad, tienen como trabajadores" y hacían un llamado "a congregar energías, inteligencias y voluntades de hombres útiles, compenetrados de las ideas de reivindicación social, para constituir así una entidad digna de todo respeto"6

En el artículo 4° se menciona que "Para lograr sus fines la Unión hará uso de toda la fuerza que las leyes vigentes conceden a las agrupaciones de su especie, así como también de los medios lícitos que la solidaridad trae consigo"7

Los Estatutos constaban de 38 artículos, divididos en los siguientes rubros: Denominación y término; Fines; Socios; Obligaciones; Derechos; Gobierno; Asambleas Y disciplinas; y Transitorios.8

El primer Secretario General fue Xavier Chávez Montiel, quien fue electo por la Asamblea Constitutiva; posteriormente presentó una serie de propuestas en beneficio de los empleados, que como mencionábamos, no contaban con protección desde que se decidió que quedarían al margen de la Ley de Pensiones Civiles. La composición del primer Comité Ejecutivo fue la siguiente: Secretario General, Xavier Chávez Montiel; Secretaria del Interior, Luz María Castelazo; Secretario del Exterior, Jesús E. Robles; Secretario de Justicia, Miguel Saldaña E. Secretario de Hacienda, Ricardo Martínez Amat; Secretario de Trabajo y Previsión Social, Carlos M. de Córdoba; Secretario de Legislación, Pedro Rivas Morales.9 En la misma Asamblea Constitutiva se acordó solicitar su registro sindical a las autoridades laborales y que se afiliarían a la FSODF.

El Oficial Mayor de la Secretaría de Industria y Trabajo envió el 22 de octubre un oficio al Departamento del Trabajo indicando que: "El señor Secretario (Ramón P. de Negri) expresa por acuerdo del C. Presidente de la República (Emilio Portes Gil), que puede usted reconocer al Sindicato de Empleados de la Universidad Autónoma, cuando por acuerdo expreso de ellos se registro como agrupación de resistencia a esta Unión de Empleados"10

En el mes de noviembre Xavier Chávez Montiel, quien se destacó por haber presentado una serie de propuestas, presentó un Proyecto de Previsión Social que constaba de 24 artículos con los siguientes rubros: I.- Fondos; II Administración de Fondos; III.- Caja  de Ahorros, Auxilio y Prestamos; IV.- Cajero Contador, Vocales; y V.- Fondo de Defunción.11 Por desgracia esto no prosperó, pero se pueden apreciar los esfuerzos que se hacían en beneficio de los agremiados. En el mismo proyecto Chávez Montiel proponía que de la cantidad que pagaba cada socio, que consistía en el 1% de su sueldo, se destinaría el 40% al sostenimiento de la Unión, 50% al caudal de la Caja de Ahorros, Auxilio y Préstamo, y el restante 10% al Fondo de Reserva.

Más adelante se convocó a elecciones para el 30 de diciembre, tal y como lo establecían los Estatutos.12 En dichas elecciones el triunfador en la Asamblea Electoral fue el empleado y profesor Raúl Cordero Amador, de origen costarricense, quien renunció al cargo en enero de 1930, aparentemente porque por esas fechas le dieron más clases y dejó de tener un cargo administrativo como lo establecían los Estatutos en su Capítulo III, Artículo 6, inciso C, que indicaba que era posible "Prestar sus servicios a la Universidad Nacional Autónoma con carácter de empleado de cualquier categoría no docente..."

Raúl Cordero, a pesar de su breve gestión, el 11 de enero había hecho una muy interesante propuesta para formar un Fondo de Pensiones en la Universidad Nacional, planteamiento que fue difundido a todo el personal de la Universidad -docente y administrativo- durante el transcurso del año. En cuanto a la constitución de aquella Mesa Directiva, ésta estaba formada así: Secretario General, Raúl Cordero Amador; Secretario del Interior, Mariano González; Secretario del Exterior, Daniel Sánchez Uribe; Secretario de Trabajo y Previsión Social, Dr. Tomás F. Iglesias; Secretario de Justicia, Pedro Rivas Morales; Secretario de Hacienda, José Antúnez Echegaray; Secretario de Legislación, Prospero Macotela. Además de sus clases en la Preparatoria, Cordero Amador fue Oficial Cuarto de Correspondencia en la Facultad de Comercio y Administración hasta el 30 de enero; al renunciar a la plaza administrativa y obtener más clases, renunció a su cargo sindical.

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