Dos consignas centrales, durante la marcha que recordó a los caídos en 1968

             
   

No a la Reforma laboral, ni perdón ni olvido

Antonio Muñoz M.

Los contingentes que recordaron los hechos de 1968, salieron de dos puntos. El primero de la Cámara de senadores, donde se mantuvo un plantón para darle a conocer a los senadores el repudio que las organizaciones sindicales tienen sobre la Reforma Laboral.

En este, contingente importante de trabajadores del STUNAM, SUTIN, CROM, Seguro Social, SME, Colegio de Bachilleres entre otros, marcharon hasta el Zócalo. El segundo partió de Tlatelolco y agrupó principalmente a estudiantes del Politécnico, UNAM, Chapingo, de la Universidad de la Ciudad de México, UAM, de escuelas privadas y el Movimiento # Yo Soy 132. Ambos coincidieron en la plancha del Zócalo.

Raúl Álvarez Garín, comentó la decisión tomada por el legislativo en el sentido de decretar el 2 de octubre como día de duelo nacional, aunque estimó, que esto tiene implicaciones históricas, jurídicas y culturales, porque no se puede decretar duelo nacional sin explicar las causas y a 44 años de lo sucedido pidió justicia.

Los contingentes continuaban llegando y Álvarez Garín, señaló que a las 18:10 horas, en el Zócalo se recordaría con un minuto de silencio, la bandera a media asta y la mano izquierda de miles levantada con la “V” de la victoria, el momento en que hace 44 años fue reprimida la manifestación de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco.

Expuso que al parecer, todas las organizaciones convocantes, cada una con demandas propias, tienen peticiones comunes, tales como rechazar la militarización del país, la victimización, así como medidas "restitutivas como los proyectos de leyes de víctimas para dar compensaciones monetarias".

Paula Santoyo, leyó el pronunciamiento de # Yo Soy 132, donde se expresa que ese 2 de octubre se pudo ver cómo los gobiernos priístas resuelven los conflictos, asesinando a quienes se les oponen, pero también queda claro que más allá de la represión, está la dignidad de los estudiantes que no han parado de luchar.

Señaló que como aquella tarde de hace 44 años, se ven a los militares en las calles. Se dice que están para cuidarnos, se nos señala que su presencia busca la paz. ¡Qué gran mentira! Al igual que hace 44 años criminalizan la protesta social y a donde llegan la violencia se extiende; los muertos se cuentan por miles.

Es el mismo sistema corrupto y represor, que persigue a los luchadores sociales, y con la llegada de Peña Nieto a la presidencia se refuerza la ofensiva contra el pueblo de México, muestra de esta continuidad es la reforma laboral que se pretende imponer.

Humberto Montes de Oca, del Sindicato Mexicano de Electricistas, aseguró que los trabajadores y el pueblo de México unido no permitirán retrocesos en materia laboral. Consideró, que quienes desde su privilegiado espacio parlamentario han alentado la contrarreforma laboral de Calderón han puesto de rodillas a millones de trabajadores ante la clase empresarial y les han negado un futuro laboral, basado en la seguridad social, a millones

de jóvenes. Es vergonzoso que nuestro país haya retrocedido cien años en sus conquistas sociales por la ignominiosa decisión de un puñado de lacayos que han olvidado la función esencial de un legislador.

Dijo, que aniquilar los postulados sociales del artículo 123, es pisotear la memoria de miles de obreros que en el siglo pasado pagaron con su sangre las conquistas laborales que ahora, en aras de la defensa de un modelo neoliberal que intenta cargar los costos de la crisis económica a los que menos tienen.

 

     
           
             
 
   
     
                       
                   
     
     
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