|
|
Texto y fotos: Juan Antonio López
Pumas se vistió de gloria; con un golazo del novel Javier Cortés el Estadio Olímpico Universitario se convirtió en un volcán en ebullición, las rocas de las que esta construido este majestuoso coso se cimbraron por la euforia general. Miles de almas perdieron la calma y salieron presurosas del cuerpo animado de los espectadores, los cánticos, la euforia, el clamor por los colores azul y oro se notaron al instante. Otra vez campeones, mejores de la liga y orgullosamente universitarios. |
|
|
|
|
|
|
La cantera saco la casta en la materia gris del conocimiento futbolístico, gracias al pundonor, la garra y el coraje mostrados en la cancha por Palencia, López, Velarde, Verón y en general por todo el equipo, la alegría se torno en una fiesta para recordar.
Estudiantes, académicos y trabajadores se unieron en coro a una sola voz: ¡Cómo no te voy a querer!.
Es lunes, los alumnos se salen de las aulas, los trabajadores se les unen y el circuito escolar se transforma en el circuito de los campeones del fútbol de México. |
|
|