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Del
Sindicato Único a la Gestión de la Huelga
Emergencia y declive spaunamita
Tres años después de haberse formalizado el STEUNAM, se
constituyó el Sindicato del Personal Académico de la UNAM
(SPAUNAM),1
y casi de manera inmediata las autoridades universitarias, encabezadas
por el rector Guillermo Soberón Acevedo, intensificaron su ofensiva
utilizando diversas maniobras contra el joven sindicato. Una de estas
medidas, por cierto, de las más efectivas, fue impulsar en diferentes
escuelas, facultades e institutos una serie de organizaciones y colegios
académicos para oponerlos sindicalmente al SPAUNAM, los cuales
dieron vida a la Federación de Asociaciones de Personal Académico
(FAPA) de la UNAM, antecedente de las actuales AAPAUNAM.
2
A partir de ese momento la FAPA, aún sin aceptar el proyecto sindical,
se convertiría en la punta de lanza de la patronal universitaria.
En otras palabras, en una agrupación al servicio de las autoridades
de la institución, independientemente del nombre que en lo sucesivo
adoptaron.
Sin embargo, hasta un poco antes de la revisión de las Condiciones
Gremiales en febrero de 1976, esta práctica no tuvo los resultados
esperados por la patronal universitaria, luego de que el SPAUNAM logró
registrar un total de 3,263 académicos afiliados, por 3,037 miembros
que inscribieron las 36 asociaciones gremiales juntas.3
Como organización mayoritaria, el SPAUNAM demandó y logró
en ese momento un aumento salarial para el personal académico del
18%. Se trató de uno de los incrementos salariales más altos
para ese sector en toda la década de los setenta.
En diciembre de 1976 el SPAUNAM volvió a emplazar a huelga a la
Patronal Universitaria, exigiendo la firma de un Contrato Colectivo de
Trabajo en vez del Título de Condiciones Gremiales, un aumento
salarial del 12% y otras demandas. Sin embargo, la respuesta de las autoridades
universitarias, encabezadas por el rector Guillermo Soberón Acevedo,
fue la del desconocimiento del Sindicato bajo el argumento de que sólo
había registrado un total de 3,547 académicos afiliados.
El lugar del SPAUNAM lo ocuparía en lo sucesivo el agrupamiento
denominado Asociaciones Autónomas del Personal Académico
de la UNAM (AAPAUNAM), que registró un total de 5,139 afiliados,
pertenecientes a 43 asociaciones y colegios de profesores e investigadores
de facultades, escuelas e institutos de toda la UNAM.4
Como gremio mayoritario y con todo el apoyo de las autoridades universitarias,
las AAPAUNAM negociaron las demandas magisteriales sin realizar absolutamente
ningún tipo de presión en contra de éstas. Así,
después de una serie de pláticas que se iniciaron a partir
del 13 de enero y que concluyeron la mañana del primero de febrero
del mismo 1977, el conjunto de las organizaciones académicas pertenecientes
a las AAPAUNAM aceptaron el 7% de aumento salarial, en tanto que el Título
de Condiciones Gremiales quedó prácticamente intacto, sin
cambios substanciales.5 Es
decir, esta negociación de las AAPAUNAM y la representación
de la rectoría, no significó ningún avance para el
conjunto del personal académico de toda la UNAM.
A este primer golpe de las autoridades de la UNAM en contra del sindicato
académico, se habrían de sumar otros dos más:
a) La resolución que el 20 de enero de 1977 emitió la Secretaría
del Trabajo y Previsión Social (STyPS), en la que se declaró
incompetente para conocer de asuntos sindicales universitarios, razón
por la cual no hizo ningún reconocimiento oficial del SPAUNAM.
b) La negativa de la patronal universitaria para entablar pláticas
con el SPAUNAM sobre el emplazamiento a huelga que éste había
realizado y que vencía el 7 de febrero del citado año.
En resumen, tanto esta cerrazón de la rectoría como la pérdida
por parte del SPAUNAM de la titularidad del Título de Condiciones
Gremiales del Personal Académico, dieron pauta a que poco antes
de la fecha anunciada para el estallamiento de la huelga, la situación
fuera a todas luces crítica y desfavorable para el sindicato.
Ante tal panorama, es casi seguro que de haber estallado la huelga en
aquellas condiciones y circunstancias, el SPAUNAM no únicamente
habría puesto en juego su propia existencia, sino que hubiera abierto
la posibilidad de represión para el conjunto del sindicalismo universitario
nacional y más singularmente el Sindicato de Trabajadores y Empleados
de la UNAM (STEUNAM). Esto es, el SPAUNAM parecía metido en un
callejón sin salida.
Dada esta situación, sólo quedaban dos opciones para el
STEUNAM y el SPAUNAM: unificarse orgánicamente o esperar el golpe
definitivo por parte del gobierno, a través de la rectoría
de la UNAM.
STEUNAM-SPAUNAM y el Convenio políticosindical
Tanto para los trabajadores
académicos como para los administrativos aglutinados en sus respectivos
sindicatos, la idea de la fusión no era nueva y mucho menos despreciable.
De este proyecto se había hablado ya en el seno del SPAUNAM desde
octubre de 1976, a través de un programa de 9 puntos elaborado
por la dirigencia del sindicato, mismo que había sido motivo de
discusión en las diferentes asambleas generales de sección
y en los diversos consejos generales de representantes (CGR). En lo que
respecta al STEUNAM, también se había hecho lo mismo, aceptando
igualmente la idea.
La fusión pues,
significaba la salida más audaz e inteligente que podían
ofrecer ambos sindicatos no sólo a las demandas del SPAUNAM, sino
a las intenciones del rector Soberón de golpear a todo el sindicalismo
universitario mediante el proyecto de anexar un "apartado C"
al artículo 123 Constitucional.6
De esta manera, el 4 de febrero de 1977, en el domicilio social del STEUNAM,
se efectuó la reunión en la que se decidió fusionar
dos sindicatos mediante un "Convenio políticosindical para
la unificación del STEUNAM y el SPAUNAM", dando con ello forma
al STUNAM.7
El día 6 de
febrero, en el auditorio "Miguel Enríquez" de la Facultad
de Ciencias de la UNAM, durante una reunión conjunta del Consejo
General de Representantes del STEUNAM y el Comité de Huelga del
SPAUNAM, se formalizó y ratificó la firma del Convenio,
mismo que en síntesis quedó sujeto a los siguientes 9 puntos:
1º Integración
de un sólo sindicato; así como luchar conjuntamente por
la conquista de un Contrato Colectivo de Trabajo único, para los
académicos y administrativos de la UNAM.
2º Emplazar a
huelga a la UNAM por la firma de dicho Contrato Colectivo Único,
45 días después de la suscripción del Convenio políticosindical.
(Simultáneamente a este acuerdo, el SPAUNAM resolvió posponer
la huelga que debía estallar el día 7 de febrero, dando
por canceladas las negociaciones con la UNAM).
3º Integrar el
Proyecto de Contrato Colectivo Único con el Convenio Colectivo
de Trabajo del STEUNAM firmado con la patronal universitaria y el proyecto
de CCT del SPAUNAM.
4º Denominar
a la nueva organización como: Sindicato de Trabajadores de la Universidad
Nacional Autónoma de México (STUNAM).
5º Realizar la
Asamblea Constitutiva del STUNAM el día 13 de marzo de 1977, en
la cual se aprobarían la declaración de principios, los
estatutos, el proyecto de CCT y el plan de acción, bajo el siguiente
procedimiento:
a) Afiliación
individual y voluntaria tanto de trabajadores académicos como administrativos.
b) Elaboración de los proyectos de estatutos, declaración
de principios del STUNAM, y el proyecto de CCT, por los consejos generales
de representantes de ambos sindicatos, los cuales se presentarían
cuando menos dos semanas antes de la Asamblea Constitutiva.
c) Integración de una Comisión Coordinadora del STUNAM conformada
por 12 miembros (6 de cada sindicato), la cual funcionaría hasta
la celebración de la Asamblea Constitutiva.
d) d) Integración de la Asamblea Constitutiva por los delegados
elegidos a razón de uno por cada 10 miembros.
6º Integración
provisional del STUNAM por dos secciones: académica y administrativa.
7º Integración
del Comité Ejecutivo del STUNAM con miembros de los comités
ejecutivos de los dos sindicatos, hasta en tanto no se realizara la elección
por voto universal, directo y secreto en los términos de los estatutos
del STUNAM.
8º Integración
del STUNAM a la Federación de Sindicatos de Trabajadores Universitarios
(FTSU).
9º Mantener la
existencia legal y laboral de ambos sindicatos con la UNAM, hasta en tanto
no se conquiste el CCT único. Una vez logrado este objetivo, ambos
sindicatos se disolverán y su patrimonio pasará íntegramente
al STUNAM.
Es indiscutible que
la naturaleza de dicho convenio representaba un método inédito
en la historia del sindicalismo mexicano, ya que la vía para unificar
a administrativos y académicos en un sólo agrupamiento,
no era la fusión mecánica, vertical o corporativa de los
afiliados a las dos organizaciones, sino que, inaugurando un método
democrático, se escogía el camino de la afiliación
individual y voluntaria al STUNAM, así como la discusión
previa en asambleas de los proyectos de estatutos y del Contrato Colectivo
de Trabajo único. Esto es, el sindicalismo universitario de nuestro
tipo, no obstante su corta vida, aportaba valiosas enseñanzas al
movimiento sindical mexicano.
El día 17 de
febrero se efectuó en la explanada de la torre de rectoría
un acto al que se le denominó "Mitin de unificación".
En él se anunció públicamente la creación
del STUNAM. En este acto, Evaristo Pérez Arreola, secretario general,
después de hacer una breve historia del sindicalismo universitario,
dijo: "En lo sucesivo, en la UNAM ondeará la bandera de los
sindicatos".8
El
STUNAM y su Asamblea Constitutiva
El día 27 de
marzo de 1977, en el Cine Internacional de la ciudad de México
(y no el día 13 de marzo, como se había anunciado antes),
se efectuó la Asamblea Constitutiva del STUNAM.
En esta reunión,
a la que asistieron trabajadores académicos, administrativos y
numerosos líderes de izquierda invitados, como Rafael Galván,
Othón Salazar, Valentín Campa, etc., fueron aprobados los
estatutos, la declaración de principios y el programa de acción
del STUNAM. Asimismo, se aceptó el proyecto de CCT único
con el cual se emplazaría a huelga a la UNAM para el día
20 de junio de 1977 a las 12:00 horas.
En la sesión
también tuvo lugar la elección del primer Comité
Ejecutivo provisional (el definitivo se elegiría después
de firmado el Contrato Colectivo de Trabajo), el cual quedó integrado
por miembros de los anteriores comités ejecutivos del STEUNAM y
SPAUNAM. Así, de las 17 secretarías del STUNAM, 11 correspondieron
a trabajadores administrativos9
y 6 para académicos.10
De esta forma, las secretarías más importantes como eran
la General y la de Organización, quedaron ocupadas por Evaristo
Pérez Arreola y Eliezer Morales Aragón, exsecretarios generales
del STEUNAM y SPAUNAM, respectivamente. El resto de los integrantes del
órgano ejecutivo sindical, quedó conformado de la siguiente
manera: Álvaro Lechuga Wences, secretario del interior; Nicolás
Olivos Cuellar, de Trabajo; Horacio Zacarías Andrade, de Conflictos;
Rosalío Wences Reza, de Asuntos Académicos; Erwin StephanOtto
Parrodi, de Prensa y Propaganda; Pablo Pascual Moncayo, de Relaciones;
José Luis Gutiérrez Calzadilla, de Análisis y Estudios;
Raúl Méndez Spíndola, de Previsión Social;
Joel Ortega Juárez, de Relaciones Universitarias; Pedro Gante Leonides,
de Fomento de la Vivienda; Mª Teresa O'Connor, de Trabajo Femenil;
Josefina Vázquez Torres, de Finanzas; Cirilo Peñalosa, de
Deportes; José Woldenberg K., de Educación y Cultura, y
Miguel Mendoza, de Actas y Acuerdos.
En cuanto a los órganos
de dirección sindical, por orden jerárquico, serían
los siguientes: El Congreso General (Ordinario y Extraordinario), el Consejo
General de Representantes, el Comité Ejecutivo, las Asambleas Delegaciones
y los Comités Ejecutivos Delegacionales.
El
STUNAM y la reacción de los diversos sectores sociales
El nacimiento del
nuevo sindicato en la UNAM trajo de inmediato una serie de reacciones
en pro y en contra, lo cual, independientemente de la posición
que se tuviese frente a él, por el simple hecho de defenderlo o
atacarlo se estaba aceptando su presencia e importancia que en lo sucesivo
tendría.
Las
reacciones en contra
Una de las primeras manifestaciones en contra de la nueva organización
sindical fue la del profesor de la Facultad de Derecho y dirigente de
las AAPAUNAM, Lic. Manuel R. Palacios, quien dijo que "la fusión
es política y no universitaria. Con ella se trata de tomar a la
UNAM como un centro de militancia política".11
Por su parte, el rector Guillermo Soberón, expresó: "No
puede haber un contrato colectivo con el STUNAM, porque está al
margen de la legislación laboral".12
En tanto, Juan Miguel
de Mora, prolífico autor de una serie de libros contrarios tanto
al STUNAM como al Consejo Estudiantil Universitario (CEU), y que en su
momento han sido enviados gratuita y anónimamente cuando se han
suscitado algunos movimientos sindicales o estudiantiles en la UNAM, declaró:
"La fusión es una medida demagógica".13
Casi en los mismos
términos que De Mora, se manifestaron las AAPAUNAM en un desplegado
periodístico en el que dijeron: "(...) el último recurso
del SPAUNAM, sindicato de maestros sin maestros, ha resultado ser la extraña
aventura de unificarse con el STEUNAM".14
Un día después, estas mismas agrupaciones volvieron a declarar:
"Los trabajadores del STEUNAM son llevados a la fuerza para que se
registren".15 Por su
parte, el Dr. Fernando Pérez Correa, entonces secretario general
académico de la UNAM y uno de los principales ideólogos
del rectorado soberonista, expresó: "La UNAM no hará
trato con el STUNAM, ni lo reconocerá jurídicamente".16
Las
reacciones a favor
Simultáneamente
a estas manifestaciones de rechazo, también hubo otras que vieron
con buenos ojos y apoyaron la aparición del nuevo agrupamiento
sindical. En esta vertiente se inscribió por un lado, Raúl
Moreno Wonchee, quien manifestó: "(...) no obstante su atropellada
y controvertida trayectoria, los sindicatos están arribando a una
madurez que les permite jugar un papel ascendente en el desarrollo democrático
de las Universidades".17
Por su parte, el periodista, escritor y miembro del sindicato universitario,
Raúl Trejo Delarbre, quien tal vez previendo la campaña
que se avecinaba en contra del STUNAM, decía: "Es indudable
que la nueva fusión habrá de enfrentarse a los sectores
que han manifestado su antipatía al sindicalismo universitario".18
Dentro de esta racha
de declaraciones en pro y en contra, el STUNAM elaboró y discutió
su Proyecto de Contrato Colectivo de Trabajo, el cual fue incluido en
el pliego petitorio junto con otras demandas fundamentales, para luego
emplazar a huelga a la UNAM. Terminó así la primera fase
de gestación de la huelga.
NOTAS
1. El día 13 de julio de 1974 tuvo lugar la Asamblea
Constitutiva del SPAUNAM en el auditorio de la Facultad de Ciencias, en
donde se reunieron aproximadamente 1,200 profesores, investigadores, ayudantes
de profesor y técnicos académicos. El SPAUNAM tuvo como
antecedente a la Coalición de Organizaciones Magisteriales, la
que a su vez era constituida por tres pilares: la Federación de
Uniones de Profesores de la Escuela Nacional Preparatoria, la Asociación
del Personal Académico de Carrera (APAC) y el Consejo Sindical.
Desde su aparición, el SPAUNAM quedó encabezado por Eliezer
Morales Aragón, profesor de tiempo completo de la Facultad de Economía.
El 16 de junio de 1975 el sindicato estalló su primera huelga,
que concluyó nueve días después, luego de que la
rectoría manifestó estar dispuesta a discutir con dicha
organización y otros agrupamientos gremiales del personal académico,
un documento que se denominaría Título de Condiciones Gremiales
del Personal Académico, que debería regir las relaciones
laborales con los profesores e investigadores de la UNAM. Este título
estuvo vigente hasta noviembre de 1980 cuando se subrogó a Contrato
Colectivo de Trabajo.
2. La FAPA se constituyó formalmente, en el auditorio de la Facultad
de Ingeniería, el 22 de julio de 1974, esto es, nueve días
después que el SPAUNAM. De hecho, se trató de una reunión
constitutiva celebrada al "vapor", coordinada fundamentalmente
por las asociaciones, colegios o uniones de profesores de la Facultad
de Derecho y de Odontología, así como por los de Educación
Física que laboraban en diferentes planteles.
3. Véase "Dictamen de la Comisión Técnica Paritaria
de Acreditación de las Asociaciones del Personal Académico",
en la Gaceta de la UNAM del 5 de enero de 1976. El dictamen también
fue reproducido formalmente en el órgano oficial del SPAUNAM, denominado
SPAUNAM, Nº 10 (1era. quincena de enero de 1976), p. 16
4. Desplegado de la Dirección General de Información de
la UNAM, en Excélsior, 1º de febrero de 1976.
5. Idem.
6. El 24 de agosto de 1976, el Dr. Guillermo Soberón Acevedo presentó
al Lic. Luis Echeverría, presidente de la República, un
texto que pretendía que se mandara como iniciativa de ley para
anexarla al artículo 123 constitucional.
El texto del rector condicionaba a que las huelgas solamente podrían
ser estalladas "cuando se violen, en forma sistemática, general
y reiterada, las condiciones laborales"; se estaba en contra de la
creación de sindicato único: "Los Sindicatos o Asociaciones
del Personal Académico serán diversos de los Sindicatos
o Asociaciones del Personal Administrativo"; se impedía la
posibilidad de contratación única para el personal académico
y administrativo; las condiciones laborales del personal administrativo
se establecerían en un Convenio Colectivo; las condiciones laborales
del personal académico tendrían normatividad en un convenio
distinto; los derechos de los trabajadores académicos quedaban
sujetos al arbitrio de las autoridades universitarias: "Las cuestiones
de carácter académico, incluyendo ingreso, promoción
y definitividad del personal académico, serán establecidas
por el Consejo Universitario u órgano académico equivalente...
y no podrán ser objeto de negociación". La referencia
ha sido transcrita textualmente de Pulido Aranda, Alberto, La crónica
de 50 años del sindicalismo universitario (19291979), Ediciones
del STUNAM, México, 1995, p. 190.
7. "Convenio políticosindical para la unificación del
STEUNAM y SPAUNAM", en Excélsior, 7 de febrero de 1977, y
en SPAUNAM, Nº 32 (2a. Quincena de febrero de 1977), p. 20
8. El Día, 18 de febrero de 1977.
9. Es importante destacar que los once secretarios de este sector que
provenían del STEUNAM, habían sido miembros de la Corriente
Roja, entonces brazo político sindical del Partido Comunista Mexicano,
que de hecho había dirigido exitosamente la huelga del STEUNAM
en 19721973.
10. De los seis académicos integrantes del Primer Comité
Ejecutivo del STUNAM cuatro eran miembros del Consejo Sindical (Morales,
Pascual Moncayo, Stephan Otto y Woldenberg); otro, Ortega Juárez,
de la Corriente Roja del PCM, y Wences Reza, independiente.
El Consejo Sindical fue la corriente hegemónica dentro del SPAUNAM,
que tiene sus antecedentes en noviembre de 1972, precisamente cuando estalló
la huelga del STEUNAM. Fue un agrupamiento cuyos líderes principales
se identificaban con el Nacionalismo Revolucionario. Se trató de
la corriente que en 1981 dio origen al Movimiento de Acción Popular
(MAP), el que a su vez, en noviembre de ese mismo año, se fusionaría
con otros cuatro agrupamientos partidarios de izquierda para darle vida
al Partido Socialista Unificado de México (PSUM).
11. El Heraldo de México, 9 de febrero de 1977, p. 3
12. Excélsior y El Universal, 18 de febrero de 1977.
13. Excélsior, 12 de marzo de 1977, p. 1B
14. Ibidem, 23 de marzo de 1977, p. 19
15. El Heraldo de México, 23 de marzo de 1977, p. 2
16. El Universal y El Nacional, 24 de marzo de 1977.
17. El Día, 8 de febrero de 1977, p. 4
18. El Sol de México, 10 de febrero de 1977, p. 4
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