Septiembre
2005 Suplemento No.
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2º
Congreso Mundial de Semiótica y Comunicación: César Horacio Espinosa El primer Congreso Mundial de Semiótica y Comunicación se celebró en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, entre el 16 y el 18 de junio de 1993. Las vicisitudes en México y en el mundo fueron muy fuertes para llegar a un segundo Congreso, que ahora está convocado para celebrarse en el próximo mes de octubre. Participaron en aquella ocasión personalidades como María Luisa Santaella Braga, de Brasil; Miguel de Moragas Spa, José Manuel Pérez Tornero y Román Gubern, de España; Herbert Shiller, Thomas y Jean Umiker-Sebeok, de Estados Unidos; Michéle y Armand Matterlart, Georges Péninou y Jacques Durand, de Francia; Gianfranco Bettetini, de Italia; Lisa Block de Behar, de Uruguay; Antonio Pasquali, de Venezuela, y Eliseo Verón y Héctor Schmucler, de Argentina, entre otros muchos más. Los objetivos a partir de los cuales se llevó a cabo el primer Congreso fueron: Promover y difundir el estudio de la semiótica en instituciones de educación media y superior, considerando que dicha ciencia, abocada al estudio de los signos, de los símbolos, de los sistemas de significación y de las prácticas significantes, permite una amplia interpretación de hechos y fenómenos culturales en una dimensión diacrónica y sincrónica. Analizar los efectos generados por las industrias culturales transnacionales, y por los medios de comunicación de masas en los grandes grupos sociales, destacando el universo lúdico y creativo de niños y adolescentes, sometidos al discurso imaginario de los "mass media", con la consecuente pérdida del sentido de la realidad transformada,"poéticamante", en ficción. Cuestionar como un fenómeno de semiosis social los efectos y repercusiones de la comunicación política, analizando prácticas significantes como el denominado "marketing político", que es la imbricación más sofisticada de los "mass media" con la moderna mercadotecnia del poder, como lo reveló el binomio "Séguela-Mitterrand" en Francia. Interpretar los sincretismos generados por las fusiones de la "cultura de masas" con manifestaciones de la cultura popular urbana, impregnada de los signos de la posmodernidad. En este contexto, debe destacarse "la construcción de acontecimientos" y de sistemas de producción de sentido generados por la sociedad civil. Valorizar y visualizar el impacto de la semiótica en los procesos de la modernización educativa, destacando su trascendencia en el pensamiento interdisciplinario y multidimensional, y en el universo de la creatividad y de la producción simbólica. Reflexionar con sentido crítico en torno al nuevo discurso de la comunicación "mass-mediatica" mundial, inserto en los circuitos de la economía de la información, de las telecomunicaciones y del entretenimiento, circuitos retroalimentados por las industrias culturales de escala planetaria. Evaluar las aportaciones semióticas propuestas por Charles Sanders Peirce un siglo después, analizando las llamadas semióticas aplicadas en campos disímiles como la estética, el arte, la arquitectura, la moda, la música, el cine, el sistema de los objetos, el entorno urbano, la zoosemiótica, la televisión, los cómics, la publicidad, el discurso político, las relaciones sociales, el análisis de los textos, la praxis psicoanalista, los códigos gustativos, etcétera. Establecer un intento de "síntesis interpretativa" (hermenéutica en la versión de Gadamer et al.) en torno a la expansión y/o explosión de la semiótica en el tercer milenio, visualizando prospectivamente las pautas integradoras de un "discurso" en constante proceso de "semiosis hermética", que forma parte de la denominada condición posmoderna cada vez más alejada del pensamiento tecnocrático y logocéntrico. Valía la pena enunciar esos objetivos de hace 12 años porque significan el trasfondo crítico sobre el cual se deberá escenificar el segundo Congreso, es decir, qué transformaciones han tenido lugar en el aparato mediático mundial y cuál ha sido su sentido; qué dimensiones ocupan ahora las industrias culturales y hasta dónde se dio el efecto "Ratón Mickey" o uniformizador que debería traer consigo la globalización tecnológica y cultural; ¿el surgimiento, finalmente, de la Unión Europea verdaderamente abre un cauce más allá del Estado-nación, o el unilateralismo bélico estadunidense (post 11-ix-01) impondrá el paradigma de la "guerra preventiva" del renacido Big Brother George Bush II como el escenario de la guerra global para el siglo que se inicia, de la ultraderecha estadunidense contra el mundo entero? En búsqueda de algunas de esas respuestas, cruciales, presentamos aquí la convocatoria y el texto interrogativo para la celebración del II Congreso Mundial de Semiótica y Comunicación: la Dimensión de los Mass Media. Invitación Muy estimado profesor: Por este conducto deseamos comunicarle que del 19 al 22 de octubre de 2005 se llevará a efecto el 2o. CONGRESO MUNDIAL DE SEMIÓTICA Y COMUNICACIÓN: LA DIMENSIÓN DE LOS MASS MEDIA , en la ciudad de Monterrey, N.L. (México), bajo los auspicios de la IASS -International Association for Semiotic Studies-, al que está atentamente invitado (en nuestra página encontrará un link titulado: PRE-REGISTRO, el que no tendrá costo). La página web del Congreso (en construcción) es la siguiente: www.asemass-congreso.com Este magno evento, donde estarán presentes destacadas personalidades de la mass-communication research y de la semiótica de los mass-media (ver sitio web), lo convoca la Asociación Mundial de Semiótica Mass-Mediática y Comunicación Global: ASEMASS&COMGLOBAL (www.semioticamassmedia.com), organización afiliada a la IASS, en coordinación con un grupo de instituciones de educación superior: UANL, ITESM, UDEM, UR. En espera de contar con su valiosa asistencia, y la de otros de sus colegas a quienes le rogamos transmitir este mensaje, reciba un afectuoso saludo. ATENTAMENTE: (Presidentes
Honorarios: Prof. Umberto Eco y Prof. Armand Mattelart). Desde mi ventana Rosario Covarrubias Gutiérrez Ahora que llueve las calles lucen más tristes, en mi colonia como que tienden a verse más grandes, más anchas, en las orillas de casi todas las banquetas, la basura canta su desolación fugándose por las alcantarillas, amontonándose, buscando una navegación imposible. Se dedica a flotar, a ser el triste desecho que es ahora en la calle. La gente camina cargando lluvia, como resignada a que por aquí siempre ha sido igual, los vendedores se apresuran a proteger su mercancía, los comercios se ven mustios, algunas personas buscan refugio en el quicio más cercano y yo, desde la ventana de mi cuarto, me figuro que, si estuviera ahí, afuera, querría estar justo aquí, me da mucha tristeza ver las fachadas de algunas casas y tiendas cuando llueve a cántaros: se ven desdibujadas, decoloradas, como leprosas. Los muros gastados de intemperie se parecen a la tristeza de una. Sobre todo cuando no tiene nada qué hacer más allá de ayudar a mantener la casa limpia, hacer mandados, acompañar a mamá al mercado o a la placita. Tengo amigos y amigas, algunas tardes nos reunimos donde podemos, generalmente aquí cerquita y platicamos de música, de los demás, de la casa, de la familia, y, los que estudian, de la escuela, sus maestros y compañeros, ahí es cuando la plática ya no tiene la voz de los seis, cinco o más que nos juntamos. Todos nos quedamos como partidos a la mitad, no sabemos de qué hablan los otros, los miramos tratando de imaginarnos junto a ellos, en sus juegos, en un salón de clases donde los maestros se esfuerzan por enseñarnos algo, las tareas, los libros, nuestro tiempo, pues, tratamos de sentir como que nuestro tiempo está justificado o algo por el estilo. Es algo fugaz, porque siempre terminamos por sentirnos excluidos. En esos momentos me da una como una urgencia de no estar ahí, creo que a los otros, los que tampoco alcanzaron lugar en la prepa o la universidad les pasa igual, me dan unas ganas de irme corriendo a mi cuarto, a encerrarme, no crean que es envidia, -aunque sí, una poquita, por qué no-, pienso que por qué nosotros no podemos platicar, vivir igual que aquéllos. Y sí, mejor me voy a mi casa, ahorita que empieza a llover, a mirar el mundo, mi mundo, desde mi ventana, preguntándome si la tristeza es lo que veo, si es justo que muchos como yo tengan oportunidades, esas no son para todos, si lo ves bien, ¿por qué sólo hay oportunidades y no tenemos derechos? Algo no está bien. ¿Tú lo has sentido? Septiembre 8, 2003 La casa de los seres Iliana Rodríguez En
la casa de los seres De
literatura y otras cosas
Me saqué un no-premio Marcos
Winocur Así, yo, leer y escribir: leer libros, escribir para publicar libros, una furia que creció con los años. Tan pronto tenía diez líneas, corría a las redacciones de los suplementos literarios. Escribía doscientas cuartillas y corría a las editoriales. ¿Alguna vez me publicaron? Sí, pero no justificaba el gasto de energía, para nada. Me daba también por participar en las justas literarias donde invariablemente me sacaba un no-premio. Concurso del caldo, iba yo con mi cuchara. Certamen convocado por el honorable ayuntamiento de la villa de los Dos Soles con el auspicio de la orden de los Cuatro Caballeros Negros, en España; para allá despachaba trágica novela o poemas de la indiferencia... Invariablemente engordaba mi curriculum negativo. Y como último acto, si se trataba de un concurso celebrado en la capital mexicana, recoger los ejemplares de la obra no premiada. Nada más traumático, ir por el cadáver; ni modo, cómo dejar las obras maestras tiradas por ahí... a ver si algún aprovechado me plagiaba. Recuerdo una de esas experiencias. Y bien, nuevamente el jurado por unanimidad había resuelto no otorgarme el premio, sí, a mí y a otros noventa y cuatro participantes. Poco más o menos así lo expresé a la dama que amablemente me atendió en la editorial convocante. Yo era un no-premiado intentando dar muestras de no-depresión. -Lo felicito por su optimismo -comentó la dama. ¿Quiso decir buen ánimo? Poco importaba. Un rato antes, contactada telefónicamente para acordar la cita, me había declarado: -Tal vez le pida me dé una manita porque las obras están sin ordenar y como todas han sido leídas... El comentario me sobresaltó; estaba fuera de contexto, información no solicitada y además obvia: no se supone que pueda haber fallo sin lectura previa de las obras. Excusatio non petita, accusatio manifesta... para salir de dudas corrí a mi biblioteca, el Manual freudiano para preescolares traía la respuesta precisa: "Si una persona de sexo femenino se justifica sin haber sido requerida y se encuentra a primera hora de la mañana con los tubos puestos para ondular el cabello, entonces hay gato encerrado". ¡Mi telefonema había sido a primera hora de la mañana! Pero ¿cómo la dama iba a estar con los tubos puestos en el lugar de trabajo? En fin, ya en la editorial, ella, siempre amable, me condujo a la "sala de lectura" donde mis ejemplares yacían por el suelo junto a los demás no-premiados. Yo -me lo había anunciado- debía darle una manita y encontrarlos... gateando di con ellos. Volvimos al escritorio de la dama para formalizar la devolución. Ya mis ejemplares en el portafolio, estaba despidiéndome y ella diciéndome le agradecemos su participación cuando me pareció que apresuradamente guardaba un frasquito en un cajón, claro, el líquido corrector... ¿o el esmalte de uñas? Y mi curiosidad me llevó más lejos, un rápido ojo echado dentro de ese cajón... ¿alcancé a ver tubos, muchos tubos para el cabello? El golpe final me lo dio una revisión de los ejemplares recuperados, enteramente vírgenes. Poderes del más allá, extrasensoriales, habían logrado que los jurados del concurso los leyeran sin abrir sus páginas, sin tocarlos siquiera. Y ese milagro me conmovió al punto de escribir estas líneas. -No -corrige mi hija menor-: de ardido que quedaste.
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