Noviembre
2005 Suplemento No.
12 p.
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De literatura y algo más… (Selección de Araceli Zúñiga) El
Nacimiento de La Isla del Tesoro Robert Louis Stevenson En la Cabaña de Fuego Miss MacGregor había un joven que reclamaba a gritos cualquier cosa "un poco dura para excitar el espíritu". No pensaba por cierto en literatura: el arte de Rafael parecía el único que aplacaba sus exigencias y con la ayuda de una pluma, tinta y una caja de acuarelas de un chelín había transformado una de las piezas en una galería. Mi primer deber ante esta galería era la de ser un visitante atento. Pero a veces, cuando sentía deseos de detenerme, me juntaba con el artista (si así puede llamárselo) ante su caballete y pasaba la tarde en una alegre emulación, haciendo en su compañía coloridos dibujos. En ocasión de una de estas sesiones dibujé el mapa de una isla. Estaba cuidadosa y (al menos yo lo pensaba así) hermosamente colorida. En particular fue su forma lo que acaparó mi imaginación más allá de toda expresión. Había allí caletas y puertos que me encantaban tanto como un soneto y con la inconsciencia de los predestinados bauticé mi obra como "La isla del tesoro". Cuestionario cultural Literatura
estadunidense 2.
El escritor estadounidense Henry James, autor de “Daisy Miller”,
ante la pasividad de su país en la Primera Guerra Mundial adquirió
la nacionalidad: 3.
Una de las novelas que se enlistan no es Jack London: 4.
El escritor Samuel Langhorne Clemens, quien es autor de “El hombre
que corrompió Hadleyburg”, utilizó como seudónimo
el de: 5.
El escritor romántico Washington Irving es autor también
de obras costumbristas. Escribió “Historia de Nueva York”;
otra obra de él lo es: 6.
La escritora y cineasta estadounidense Susang Sontang, crítica
de los valores del mundo occidental, que realizó una obra como
directora de cine es: 7.
Es el autor de “Un sueño americano”: 8.
Ernest Hemingway, es autor de algunas novelas de temas bélicos;
la Guerra Civil Española la reflejó en: 9.
El autor de “A sangre fría” y “Un árbol
de noche” es: Solución. 1. b 2. c 3. b 4. a 5. a 6. c 7. b 8. b 9. a Cómo acercarse a las fábulas Augusto Monterroso Con precaución, como a cualquier cosa pequeña. Pero sin miedo. Finalmente se descubrirá que ninguna fábula es dañina, excepto cuando alcanza a verse en ella alguna enseñanza. Esto es malo. Si no fuera malo, el mundo se regiría por las fábulas de Esopo; pero en tal caso desaparecería todo lo que hace interesante el mundo, como los ricos, los prejuicios raciales, el color de la ropa interior y la guerra; y el mundo sería entonces muy aburrido, porque no habría heridos para las sillas de ruedas, ni pobres a quienes ayudar, ni negros para trabajar en los muelles, ni gente bonita para la revista Vogue. Así, lo mejor es acercarse a las fábulas buscando de qué reír. -Eso es. He ahí un libro de fábulas. Corre a comprarlo. No; mejor te lo regalo: verás, yo nunca me había reído tanto." (Selección de Araceli Zúñiga) |
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